Un cigarro liado con 'papelitos' en su interior, la droga de moda en las cárceles al ser indetectableACAIP

'Papelitos', la droga letal que se extiende por las cárceles de Castilla y León ante la «pasividad» de Marlaska

El último incidente relacionado con estas impregnaciones de estupefacientes indetectables en los presidios se ha producido en la prisión de Soria, donde casi mueren dos internos

Son indetectables y muy peligrosas. Tanto que ya ha matado a varios presos en España –el último hace unos días en Huelva– y a punto ha estado de costarles la vida a otros dos internos el pasado lunes en la cárcel de Soria. Son los 'papelitos', unos recortes de cartas y sobres de la propia correspondencia que les llega a los reclusos ya impregnados de sustancias estupefacientes, tales como fentanilo, ketamina o cannabinoides sintéticos y que se extienden sin control por las cárceles de Castilla y León sin que los funcionarios puedan hacer gran cosa por evitarlo, al no disponer de medios.

Los sindicatos de la cárcel de la zona de Las Casas de Soria, TAMPM, UGT-ACAIP, APFP Y CC. OO., han denunciado en un comunicado conjunto que a comienzos de esta semana los trabajadores de la prisión consiguieron salvarles la vida a dos presos con cuadros clínicos críticos tras inhalar papel fumado, en una dinámica de «falta de control por parte de la Administración» que, como recoge Heraldo de Soria, está provocando el «caos por drogas sintéticas y la falta de medios en el centro penitenciario».

Según señalan, los funcionarios intervinieron de forma urgente con dos de los reclusos, que habían consumido cannabis sintético, una sustancia que, apuntan, es indetectable en controles rutinarios y con unos efectos sobre la salud imprevisibles y a veces letales. En este caso, y gracias a la «rápida y eficaz intervención» de los trabajadores penitenciarios, se logró estabilizar a los dos presos en primera instancia, salvándoles la vida antes de ser trasladados al Hospital Santa Bárbara de Soria. Tras este episodio, los trabajadores de la cárcel efectuaron registros y cacheos que dieron con varias sustancias compatibles con estos 'papelitos', aunque a falta de análisis.

Los mencionados sindicatos apuntan a que este «no es un incidente aislado» y que su propagación por las cárceles está dejando «un rastro de violencia y peligro», como hace apenas unos días en la cárcel palentina de Dueñas, donde un recluso bajos los efectos de estas sustancias agredió a un funcionario, al que le partió la rodilla. Todo ello ante «la pasividad de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, que sigue sin implementar protocolos efectivos de detección ni medidas de seguridad reforzadas».

Traslado de presos de la antigua cárcel de Soria a la nueva, hace cinco añosConcha Ortega

Por ello, piden a esta Secretaría dependiente del Ministerio del Interior que lidera Fernando Grande-Marlaska que aumente la seguridad y la vigilancia de los puntos de entrada de estas drogas. Asimismo, exigen protección jurídica y física real para los trabajadores de las cárceles, que deben vérselas con reclusos muy peligrosos y que experimentan brotes de psicosis y violencia. También, servicios médicos las 24 horas del día y los 365 días del año, para tratar de atajar lo que definen como una «situación crítica» en Soria, donde «a la peligrosidad de las nuevas drogas se suma la falta alarmante de personal médico».

«No permitiremos que la desidia administrativa siga costando la integridad física de nuestros compañeros», advierten sobre estas carencias y la falta de trabajadores suficientes, en general, en una situación que los sindicatos de prisiones vienen denunciando desde hace mucho tiempo en otras cárceles castellanas y leonesas.