El alcalde de la localidad vallisoletana de La Cistérniga, el 'popular' Alberto Redondo
El PP expulsa a Vox del Gobierno municipal de La Cistérniga (Valladolid) por no apoyar el presupuesto municipal
El 'popular' Alberto Redondo ha lamentado que supone un «grave perjuicio» económico para el municipio el 'no' a las cuentas de los de Abascal, que lo acusan de no negociarlas
El alcalde de la localidad vallisoletana de La Cistérniga, el 'popular' Alberto Redondo, ha anunciado este jueves la salida del Grupo Municipal Vox del equipo de Gobierno tras su voto en contra al presupuesto municipal en el pleno celebrado, una decisión que «compromete el desarrollo y la estabilidad del municipio».
Esta medida se produce como consecuencia directa de una votación «determinante» para el futuro de La Cistérniga, ha señalado el primer edil a través de un comunicado recogido por Europa Press, en el que ha explicado que el presupuesto rechazado incluía actuaciones para garantizar el funcionamiento del Consistorio, así como la continuidad de importantes inversiones en colaboración con la Diputación y la Junta.
El regidor ha asegurado que la pérdida de estas ayudas supondría un «grave perjuicio» económico para el municipio, puesto que entre las principales actuaciones contempladas en las cuentas municipales se encontraban más de un millón destinados al arreglo de calles y mejoras en el Polígono de La Mora, así como más de 600.000 euros para la mejora de instalaciones deportivas, culturales y municipales.
También contemplaban más de 160.000 euros dirigidos a actuaciones en colegios, el consultorio médico y el centro de jubilados y la ampliación de la plantilla municipal con la incorporación de un oficial y dos nuevos agentes de Policía Local, una medida «fundamental» para avanzar hacia la implantación de un servicio de seguridad 24 horas al día, los siete días de la semana.
Para el alcalde, el rechazo de Vox implica también la «paralización» de este refuerzo en materia de seguridad ciudadana, en la medida en que las cuentas garantizaban el pago de subvenciones a clubes deportivos, asociaciones culturales y a la asociación de jubilados, elementos esenciales para el tejido social y la vida comunitaria del municipio.
El regidor ha señalado que «no es posible mantener un acuerdo de Gobierno con un grupo que vota en contra del principal instrumento de gestión municipal después de haber dialogado y consensuado los mismo» en referencia a la aceptación de las demandas presupuestarias planteadas por Vox para las concejalías de su competencia.
En este sentido, ha subrayado que «no se ha rechazado una cuestión menor, sino la viabilidad económica y organizativa del Ayuntamiento en un ejercicio de irresponsabilidad y de falta de lealtad que perjudica directamente a los vecinos y sus familias».
Vox le acusa de autoritarismo
Por su parte, Vox ha acusado al al alcalde de abocar al municipio al «bloqueo sistemático» al romper de forma «unilateral» el pacto que mantenían. Además, los concejales le han recriminado su «falta de diálogo» en la gestión municipal y su actuación «autoritaria».
En un comunicado, la formación ha asegurado que esta decisión confirma una forma de actuar «sostenida desde el inicio del mandato», como es «gobernar sin contar con su socio». «Vox no está en el Ayuntamiento para aprobar unas cuentas sin garantías ni para desempeñar un papel meramente testimonial», ha apostillado.
En ese sentido, los de Santiago Abascal han explicado que su voto en contra responde a la responsabilidad de no respaldar unos presupuestos que no reflejan de manera «suficiente» las prioridades «reales» del municipio ni aseguran el cumplimiento efectivo de los compromisos adquiridos.
«Esta ruptura no constituye un hecho aislado, sino la consecuencia de meses de bloqueo, falta de diálogo y una forma de gestión que ha dificultado la cooperación dentro del propio equipo de gobierno», ha expuesto Vox, que, ha recordado, ha denunciado públicamente la «parálisis» en la gestión municipal, derivada de la negativa del alcalde a negociar de manera «efectiva» y a permitir una participación «real» de sus socios.
Finalmente, Vox ha lamentado que el alcalde haya optado por romper la estabilidad del gobierno municipal en lugar de «rectificar y abrir una vía de diálogo constructivo». Además, ha asegurado que continuará trabajando desde la oposición con «firmeza y responsabilidad», ejerciendo su labor de control al gobierno y defendiendo el interés general de todos los vecinos.