Portal número 6 de la calle Petunias en Salamanca, donde se ha producido el homicidioIsabel de la Calle

Conmoción en Salamanca tras el homicidio de un hombre a manos de su pareja: «Nadie esperaba algo así, es una manzana muy tranquila»

En el barrio Garrido no se habla de otra cosa. Vecinos de balcón a balcón comentan con estupefacción el suceso que ha llevado a la detención de una mujer de 51 años por el homicidio a su pareja, de 44

Parece un día más a medida que avanza la mañana de este lunes en la zona de Garrido norte, con bloques que muestran ya el paso del tiempo, ventanas pequeñas y ropa tendida en las fachadas.

Sin embargo, hay un cierto runrún entre los vecinos asomados a sus balcones. «Nadie esperaba algo así, esta es una manzana muy tranquila, como ves somos mucha gente mayor», asegura a El Debate una vecina de pelo blanco frente al número 6 de la calle Petunias.

Y cuando dice «algo así», esta vecina se refiere al suceso que ha provocado la detención de una mujer de 51 años por el homicidio a su pareja, de 44, a la que ha clavado un cuchillo cuando ambos se encontraban en su domicilio sobre las 6.30 horas de la mañana del lunes. A su llegada al lugar de los hechos, el personal sanitario solo ha podido confirmar el fallecimiento del hombre, pese a los intentos de reanimación realizados en la propia vivienda para reanimarlo.

Portal del edificio donde convivía la pareja, en SalamancaIsabel de la Calle

La mujer ha sido detenida a la espera de que pase a disposición judicial. Fuentes de la subdelegación de Gobierno en Salamanca han asegurado que el fallecido había nacido en 1975 y la mujer, en 1982.

Además, la ahora arrestada no contaba en estos momentos con ninguna medida de protección, aunque sí había estado en el sistema VioGén (por esta pareja), pero en la actualidad no constaba en dicho sistema. En cualquier caso, han añadido desde la Subdelegación, la investigación por parte de Policía Nacional sigue abierta.

Otro vecino de la misma calle, que caminaba por la mañana junto a un conocido, ha indicado que «no se habla de otra cosa en el barrio», si bien «les conocía de vista porque llevaban mucho tiempo viviendo aquí», nunca «había cruzado palabra con ellos».

Mientras suenan de fondo las risas de los niños que provienen del colegio de educación Infantil y Primaria que se encuentran justo al lado, estos vecinos se lamentan también sobre el futuro de la mascota que compartían, un perro de mediana estatura, que ha sido recogido por una protectora de animales en estado de nerviosismo para que no se quedara sola en el domicilio de ambos, precintado tras el homicidio.