El obispo de Salamanca, José Luis Retana (segundo por la izquierda), junto a miembros de Cáritas SalamancaIsabel de la Calle

Más de 350.000 personas viven en situación de exclusión social en Castilla y León, agravada por la crisis de la vivienda

Desde Cáritas Salamanca alertan, además, de la situación de los jóvenes, con serias dificultades de acceso al empleo y la propia vivienda

El último informe FOESSA sobre desarrollo social en Castilla y León ha indicado que la exclusión afecta a 352.000 personas (14,8 por ciento de la población) y, además, uno de cada cinco hogares presenta dificultades relacionadas con «la vivienda, como nueva frontera», ya que su precio ha aumentado un 31,5 por ciento desde 2018. El estudio también alerta de la situación de los jóvenes, con uno de cada cuatro en situación de exclusión social, y serias dificultades de acceso al empleo y la vivienda. Así lo ha subrayado el nuevo director de Cáritas Salamanca, José Manuel Lázaro, durante la presentación de su Memoria 2025, en un acto celebrado con motivo de la campaña del Día de la Caridad y festividad del Corpus Christi.

En este contexto, el director de Cáritas ha invitado a elegir amar y elegir comunidad, para apostar «por una sociedad más fraterna donde las personas puedan encontrarse, cuidarse y sostenerse».

El obispo de Salamanca y Ciudad Rodrigo, José Luis Retana, junto al director de Cáritas Salamanca, José Manuel LázaroSusana Martín / Ical

Lázaro ha recordado además que la memoria refleja el trabajo de toda la red de Cáritas en la diócesis, integrada por «personas participantes, voluntarias, trabajadoras, donantes, socios y entidades colaboradoras», a quienes ha agradecido su compromiso.

Los datos de 2025, compartidos por el secretario general de Cáritas Salamanca, José María Rodríguez, muestran el impulso del área de inserción laboral, que ha acompañado a 1.492 personas; un crecimiento respecto a 2024.

De este modo, ha aumentado la información laboral, con 1.272 personas atendidas, la orientación individual y grupal a 301 personas y también ha crecido hasta 119 el total de inserciones laborales logradas en el conjunto de proyectos. Para el secretario, esta evolución confirma que Cáritas «sigue siendo una puerta de acceso a oportunidades para aquellas personas con graves obstáculos para sostener un proyecto de vida».

Rodríguez ha indicado, además, que aumenta también la atención en el área de inclusión social. De este modo, el centro Espacio Abierto ha atendido a 584 personas sin hogar, frente a las 514 del año anterior. Han aumentado las acogidas (337) y el acompañamiento de procesos personales (321), y se ha consolidado sí como un recurso clave de acogida. Lo mismo ocurre con las 339 personas atendidas en el servicio ambulatorio del Centro de Día, o las 84 del proyecto de salud mental Ranquines.

En el ámbito de la migración, destaca la actividad del centro Baraka, con 366 personas atendidas y los 144 participantes de sus talleres formativos, en un modelo que combina orientación, aprendizaje y acompañamiento comunitario.

Cáritas ha querido también poner en valor el trabajo de los 19 grupos parroquiales (13 en ciudad y seis en zonas rurales) y los seis lugares de encuentro (cinco en el medio rural, en los que participaron 72 personas), garantizando una presencia activa y cercana en todo el territorio diocesano.

Asimismo, se refuerza el trabajo en red con otras entidades sociales, administración pública, empresas y agentes colaboradores. Un respaldo que permite ampliar el impacto de las acciones y avanzar en respuestas más integrales frente a la exclusión social, y construir comunidad.

Reducción de voluntarios

No obstante, la memoria refleja también retos importantes para Cáritas, han indicado, como la reducción del número de voluntarios, que se sitúa en 414 frente a los 491 del año anterior. En cuanto a las nuevas personas atendidas, aumenta el perfil masculino, más joven (menores de 35 años) y las personas migrantes, en situaciones cada vez más precarias.

El balance económico del 2025 refleja un presupuesto de 5.037.359 euros frente a unos ingresos de 5.028.015 euros, lo que ha provocado el cierre del ejercicio con 9.344 euros en negativo. Un año más, las aportaciones privadas de socios, donantes, colectas, entidades religiosas o fundaciones han sido fundamentales y suponen el 60,7 por ciento del total de ingresos.

El delegado episcopal de Cáritas Salamanca, Juan Pedro Melgar, ha concluido el acto al dirigirse a la ciudadanía para animar a los salmantinos a seguir colaborando con Cáritas a través de las vías habituales, como socio, con donativos mediante transferencia bancaria, con la colecta de la Eucaristía del próximo 7 de junio, en la sede de la calle Monroy, o a través de Bizum, con la opción donar a una ONG y el código 38119.

La presentación ha contado con la participación del obispo de Salamanca, José Luis Retana, que ha alabado el trabajo de Cáritas Diocesana y ha recordado el lema de este año ‘Elige amar, elige comunidad’ es una «llamada a la acción y a la participación en un modelo de sociedad basado en la fraternidad».