El presidente del Partido Popular de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y el portavoz de Vox, Carlos PollánMiriam Chacón

Lea íntegro el acuerdo de gobierno de PP y Vox para gobernar los próximos cuatro años en Castilla y León

El pacto entre los de Mañueco y los de Pollán consiste en más de 300 medidas repartidas en 19 bloques de actuación

Finalmente, tras 80 días desde que se celebraron las elecciones autonómicas en Castilla y León, Partido Popular y Vox logran un acuerdo para gobernar la Comunidad más extensa de España durante los próximos cuatro años. Con más de 300 medidas repartidas en 19 bloques de actuación, el texto firmado por el presidente en funciones de la Junta del PPCyL, Alfonso Fernández Mañueco, y el portavoz de Vox en las Cortes, Carlos Pollán, pretende dotar de «estabilidad» el Gobierno de la Junta, según ha expresado el primero durante una comparecencia de prensa, este miércoles.

El documento incluye la llamada «prioridad nacional» en el acceso a las ayudas y servicios públicos que demandaban los de Santiago Abascal. Algo que se hará «lógicamente, respetando el ordenamiento jurídico», como ha apuntado Mañueco, quien ha precisado que se trata de un «criterio inspirador» que habrá que ir desarrollando «medida a medida».

Pollán, por su parte, ha señalado sobre este punto, recogido en apartado 10.8 del pacto, y sobre el resto de asuntos acordados, incluyendo todo lo relativo al tema migratorio, que su partido se fía de su cumplimiento. «Si no, no estaríamos aquí», ha insistido durante la comparecencia conjunta, en la que se ha podido ver ya a quienes serán el próximo presidente y vicepresidente primero de la Junta.

Pollán y Mañueco, este miércoles en las Cortes de Castilla y LeónMiriam Chacón

Fuentes de Vox han señalado a El Debate que la «prioridad nacional» no ha sido un escollo durante las largas negociaciones, que se han extendido un mes y medio y en las que han participado el secretario general del Grupo Vox en el Congreso de los Diputados, José María Figaredo, y el responsable de Vivienda del partido, Carlos Hernández Quero. «Si no, no habría habido negociaciones», añaden. Las mismas fuentes explican que en materia de vivienda es uno de los puntos en los que ha incidido Vox para lograr un pacto que se ha demorado por los detalles que implica un texto tan concreto, de 62 páginas.

Por su parte, fuentes del PP han afirmado a este diario que «el 95 % del programa electoral ha quedado reflejado en el pacto», por lo están «muy contentos». «Al final, coincidimos en casi todo», han apuntado, obviando esa política migratoria en la que difieren ambos partidos, pero para la que este pacto incluye, como han asegurado tanto Mañueco como Pollán, una «política de choque» contra la que lleva a cabo el Gobierno de Pedro Sánchez.

Un Ejecutivo que está que trina con el pacto castellanoleonés y esa prioridad nacional que también incluían los de Aragón y Extremadura. Según el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se trata de una política «xenófoba», mientras que su homólogo en Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, la ha tildado directamente de «racista». El apartado del pacto que se refiere a este tema señala que el acceso a las ayudas públicas deberá ir ligado a un «arraigo real, duradero y verificable con el territorio» y entrará en vigor desde que comience a andar el Gobierno.