Audiencia Provincial de BurgosPaco Varela

Condenan a diez años de cárcel a un profesor de dibujo por abusar sexualmente de una menor en Burgos

La Audiencia le impone diez años y nueve meses de prisión y le prohíbe trabajar con menores durante 13 años

La Audiencia Provincial de Burgos condenó a un profesor de dibujo a diez años y nueve meses de prisión por un delito continuado de abuso sexual a una menor de 16 años y otro continuado de quebrantamiento de medida cautelar, tras considerar probado que mantuvo relaciones sexuales con una alumna cuando esta tenía entre 14 y 15 años y él 24, pese a existir una orden de alejamiento.

La sentencia, dictada por la Sección Primera de la Audiencia Provincial, concluye que el acusado, que impartía clases de dibujo tipo manga en un establecimiento de Burgos, inició una relación sentimental con la menor en 2017, cuando él tenía 24 años y ella era alumna suya.

El tribunal considera acreditado que, después de que la madre de la menor denunciara los hechos y se acordara una orden de alejamiento en marzo de 2018, ambos continuaron viéndose y manteniendo relaciones sexuales hasta junio de ese mismo año.

Según recoge el fallo, los encuentros se producían varias veces por semana en distintos domicilios y consistían en prácticas sexuales y tocamientos. La Audiencia otorga credibilidad al testimonio de la víctima y destaca la persistencia y coherencia de su relato, así como las declaraciones de varios testigos que corroboraron la relación entre ambos.

Antecedentes de trastornos

La resolución también tiene en cuenta la situación de vulnerabilidad psicológica de la menor, que presentaba antecedentes de trastornos emocionales y conductas autolesivas desde la adolescencia.

Además de la pena de prisión, la Audiencia impone al condenado la prohibición de aproximarse o comunicarse con la víctima durante 17 años, diez años de libertad vigilada tras el cumplimiento de la condena y la inhabilitación para profesiones u oficios con contacto habitual con menores durante trece años. Asimismo, deberá indemnizar a la víctima con 12.000 euros por daños morales. La sentencia no es firme y puede recurrirse ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.