Edificio neoclásico de la Gran Vía salmantina, que acogerá apartamentos turísticos
El edificio neoplateresco de Salamanca que fue un famoso bar y ahora albergará pisos turísticos de lujo
El inmueble, obra del famoso arquitecto salmantino Santiago Madrigal, está datado en 1918, por lo que ya ha cumplido más de un siglo
El primer edificio de la Gran Vía salmantina, que se alza en una privilegiada esquina con vistas a la Plaza España y el parque de La Alamedilla, albergará muy pronto tres plantas de apartamentos turísticos, tras ser conocido en la ciudad por albergar un mítico bar, el 'Birdland' primero hasta 2015, y otro denominado 'La Malquerida', hasta 2024.
El inmueble está datado en 1918, por lo que ya ha cumplido cien años, y es de estilo neoplateresco, obra del conocido arquitecto salmantino Santiago Madrigal, por lo que además su fachada tiene protección patrimonial.
Tras años de abandono, su fachada mostraba varias piezas desprendidas, así como varias ventanas fracturadas, anteriormente tan codiciadas por los salmantinos que acudían al bar, por las espectaculares vistas que ofrecen, sobre todo cuando cae la noche y la ciudad se ilumina.
Interior del último bar que acogió el edificio, denominado 'La Malquerida'
Según ha podido saber El Debate, el edificio ha sido adquirido por un conocido empresario cultural de Salamanca que ya lo ha puesto en manos de un estudio de interiorismo, además de una empresa especializada en construcción y en el cambio de las ventanas.
Lo cierto es que el edificio ya pasó por una importante reforma tras el cierre del Birdland, que era conocido por albergar música en directo y al que se acudía a escuchar música jazz, en la que estaba especializado.
El antiguo Birdland, con música en directo
Más tarde, con su remodelación y nueva gestión pasó a denominarse 'La Malquerida' con el que se tiraron varios tabiques para mostrar cada planta con espacios mucho más abiertos.
Entrada del último bar que se alojó en el singular edificio salmantino
La obra se centrará en todo el edificio, que consta del portal principal por el que se accedía al bar, además de los dos locales que hay en la planta baja y que albergaban una tienda de chucherías y una inmobiliaria.
La actuación ya ha comenzado con el vaciado interior, aunque debido a la protección patrimonial que tiene la fachada, se respetarán varios de sus elementos característicos como frisos, medallones y otros adornos de piedra.
Uno de los miradores del edificio de la Gran Vía salmantina
El edificio se levanta en un bajo y dos alturas, cuya planta es bastante pequeña, no llega a los 90 metros cuadrados por piso, por lo que su uso para viviendas de uso particular quedaba descartado. En cambio, los apartamentos turísticos que se construirán serán muy especiales, tanto por el diseño y los materiales que se utilizarán, como por el lugar que ocupa este privilegiado edificio.