Una «posible reactivación» del incendio de Burgohondo (Ávila) obliga a evacuar una urbanización de La AdradaJCYL

Castilla y León apunta a un posible origen intencionado en los nuevos rebrotes del incendio de Ávila

Los focos surgieron en Piedralaves, Navaluenga y La Adrada, obligaron a evacuar preventivamente una urbanización y movilizaron 16 medios aéreos mientras continúa la investigación sobre su origen

Los tres rebrotes registrados este sábado en el gran incendio forestal del sur de Ávila podrían haber sido provocados de forma intencionada. Así lo ha señalado la Junta de Castilla y León después de que las llamas se reactivaran dentro del perímetro del fuego que, desde hace once días, afecta a esta zona de la provincia y que ya ha calcinado más de 50.000 hectáreas.

Las nuevas reproducciones del incendio se localizaron durante la tarde en los términos municipales de Piedralaves, Navaluenga y La Adrada. El Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) recibió el aviso alrededor de las 17.30 horas, lo que obligó a desplegar un amplio operativo formado por 16 medios aéreos y numerosos efectivos terrestres para evitar que el fuego volviera a extenderse.

Bomberos rocían agua sobre el terreno para evitar que el fuego se reavive tras lograrse controlar un incendio cerca de La AdradaAFP

Uno de los rebrotes obligó a evacuar de forma preventiva a los vecinos de la urbanización La Picota y de varias viviendas próximas en el término municipal de La Adrada. La medida pudo levantarse hacia las 22.00 horas, una vez que los servicios de extinción lograron estabilizar la situación y reducir el riesgo para la población.

Aunque la investigación sigue abierta, el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila, José Francisco Hernández, ha explicado que existen indicios que apuntan a una posible acción deliberada. Según ha indicado, el fuego «pudo ser provocado en dos puntos: uno en origen y otro secundario durante la extinción», una circunstancia que refuerza la hipótesis de un origen intencionado.

Ante esta posibilidad, Hernández ha solicitado la colaboración ciudadana para que cualquier comportamiento sospechoso sea comunicado de inmediato a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. El objetivo, ha señalado, es reforzar la vigilancia y facilitar la identificación de los posibles responsables en un momento de máxima vulnerabilidad del monte.

Varias personas observan el fuego durante las labores de extinción del incendio forestal en La Adrada.EP

El delegado también ha apelado a la prudencia de la población ante la intensa ola de calor que afecta a la comunidad. Las altas temperaturas, unidas a la sequedad de la vegetación y al viento, mantienen un escenario especialmente favorable para la propagación de nuevos incendios o la reactivación de focos ya controlados.

El incendio del sur de Ávila, declarado inicialmente en el término municipal de Burgohondo, continúa siendo uno de los mayores siniestros forestales registrados este verano en España. Aunque el perímetro permanece estabilizado en buena parte de su extensión, las reproducciones de las últimas horas evidencian la dificultad de dar por extinguido un fuego de estas dimensiones y obligan a mantener un importante despliegue de vigilancia y extinción.