Vista de La Adrada, tras el incendio de Burgohondo, ÁvilaCesar Vallejo Rodriguez

El incendio de Burgohondo (Ávila) sigue estable y sin llama viva, aunque persiste el riesgo de reactivaciones

El operativo trabaja en las tareas de refresco y enfriamiento de las zonas que se encuentran todavía «con mucha temperatura»

El incendio forestal de Burgohondo (Ávila), el mayor de la historia de España con 50.000 hectáreas arrasadas, continúa evolucionando favorablemente. La bajada de las temperaturas durante las últimas horas y el aumento de la humedad han contribuido a que el fuego se mantenga «estable» y abre la puerta a quedar controlado «más pronto que tarde», por lo que se podría rebajar del nivel 2 de peligrosidad al 1.

Así lo explicó este lunes el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila, José Francisco Hernández Herrero, después de la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI) celebrada esta mañana para analizar la situación del incendio. El fuego permanece «estable, sin saltos fuera del perímetro y sin llama viva», una evolución que ha permitido al operativo centrar sus esfuerzos en refrescar y enfriar aquellos puntos que todavía mantienen «mucha temperatura».

Pese a la mejoría, Hernández ha reconocido que es probable que a lo largo del día se produzcan reactivaciones, «en principio, cada vez de menor intensidad» y que esperan atender «rápidamente».

Una finca arrasada en Casavieja (Ávila) tras el incendio de BurgohondoEFE

El incendio de Burgohondo continúa por el momento en nivel 2 de peligrosidad y es el único fuego que permanece en este nivel en Castilla y León, según la información de Infocal de la Junta.

Sobre el terreno trabajan actualmente 16 medios, entre ellos tres técnicos, cinco agentes medioambientales, tres cuadrillas terrestres, tres autobombas y dos bulldozer. El dispositivo desplegado para combatir el incendio ha llegado a contar con 376 medios estatales y autonómicos asignados desde que se declaró el fuego.