Un hombre observa uno de los pinares arrasados por el incendio de Burgohondo (Ávila) en el Parque Natural del Valle de Iruelas, una de las mayores colonias de buitre negro de EuropaEFE

El llamamiento del turismo rural en Castilla y León: que los incendios no ahuyenten a los visitantes

El consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León, Alberto Díaz, también ha pedido a los viajeros que no cancelen las reservas turísticas en la zonas del incendio de Burgohondo (Ávila)

Los últimos y virulentos incendios registrados en Castilla y León, con los de Burgohondo, Fermoselle y Veguellina todavía activos, amenazan con extender sus efectos más allá de las hectáreas arrasadas y alcanzar al turismo rural, una actividad clave para numerosos municipios de la Comunidad. Desde la Asociación Española de Turismo Rural (Asetur) explican a este periódico que todavía es pronto para conocer el alcance de las cancelaciones y medir el impacto sobre las reservas, aunque ya constatan las dudas que la situación está generando entre los turistas.

Como ejemplo, un portavoz de la asociación relata que unos clientes franceses que tienen reservada una estancia en su alojamiento para el 12 de agosto, coincidiendo con el eclipse total de sol, han llamado ya en dos ocasiones para saber si los incendios pueden afectar a sus planes. Durante los fuegos, explica, «se han confiando establecimientos y huéspedes han tenido que abandonar sus alojamientos y ser reubicados». Sin embargo, la principal incógnita está en lo que ocurra a partir de ahora. «El problema es el futuro ya que se disminuye la visibilidad y el terreno no se recupera facilmente», sostiene el portavoz de la asociación, que aglutina 246 alojamientos en Castilla y León.

El temor ahora es que las consecuencias se prolonguen una vez superada la emergencia, no solo por los daños provocados en determinados espacios naturales, sino también por la imagen que permanece entre los potenciales visitantes. Una percepción que puede acabar restando atractivo a destinos cuya oferta turística depende, en buena medida, de su paisaje.

Una finca arrasada en Casavieja (Ávila) tras el incendio de BurgohondoEFE

Ante esta situación, Asetur lanza un mensaje a quienes tengan previsto alojarse estos días en el medio rural. «Este es el momento venir y de disfrutar del turismo rural, de ver lo que se tiene y no de cancelar», señala el portavoz, que anima a mantener los planes en aquellos destinos donde las condiciones permitan recibir visitantes y a informarse de los recursos que continúan disponibles.

El mensaje de la Junta

El mensaje de seguir apostando por el turismo rural coincide con el lanzado por la Junta de Castilla y León en las últimas horas. El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Gonzalo Santonja, pidió durante una visita a Burgohondo (Ávila) que los turistas no cancelen sus reservas tras los incendios que han golpeado el Valle del Alberche y el Alto Tiétar.

Imagen de archivo del incendio de Veguellina, LeónCarlos Castro | Europa Press

Santonja recordó que el fuego ha afectado a más de 50.000 hectáreas en ambas zonas, pero subrayó que permanecen numerosos recursos naturales y patrimoniales que continúan siendo visitables. El objetivo, defendió, pasa ahora por recuperar cuanto antes la actividad turística y evitar que el impacto económico se prolongue más allá de los daños provocados directamente por las llamas.

El consejero recurrió además a la experiencia de otros grandes incendios para advertir de las consecuencias que pueden sufrir posteriormente los destinos afectados. Según señaló, las estimaciones de episodios anteriores llegaron a situar las caídas del turismo en torno al 80 %.