El Teniente Coronel Jefe de la Comandancia, Luis Manuel Lombardero; el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, y el Capitán Jefe de UOPJ, Pedro Luis LorenzoBrágimo

Golpe desde Palencia a una red internacional de estafas con criptomonedas: seis investigados y más de un millón de euros incautados

Las víctimas eran captadas a través de agresivas campañas publicitarias en televisión e internet, donde se les prometían altas rentabilidades

El equipo de Investigación Tecnológica (Edite) de la Guardia Civil de Palencia investiga a seis personas tras desarticular una estructura de blanqueo de capitales de una red criminal internacional dedicada a las estafas masivas mediante falsas inversiones en criptomonedas, entre ellos dos ciudadanos de la provincia que perdieron 278.000 euros.

La investigación en el marco de la operación Jecay se inició en 2025, tras la denuncia de estas dos personas. Las víctimas eran captadas a través de agresivas campañas publicitarias en televisión e internet, donde se les prometían altas rentabilidades.

Tras contactar con supuestos asesores financieros, los criminales utilizaban sofisticadas técnicas de ingeniería social para ganarse su confianza, hasta llegar a convencerles para que instalaran programas informáticos que permitían a los estafadores tomar el control remoto de los dispositivos de las víctimas. De este modo, vaciaban sus cuentas sin dejar un rastro informático evidente, informa Ical.

El esquema seguido por los ciberdelincuentes responde a un patrón perfectamente definido que, se repite en la práctica totalidad de los fraudes de inversión detectados en España. Tras la captación de personas, una supuesta asesora financiera contactaba telefónicamente con la víctima y establecía una relación de confianza, apoyada en mensajería instantánea e informes de apariencia profesional.

Las personas estafadas tenían acceso a una plataforma de inversión ficticia en la que la víctima podía ver cómo crecía una cartera de inversión que, en realidad, no existe. Posteriormente, se les inducía a abrirse una cuenta en una plataforma de intercambio real y a trasladar allí su patrimonio, lo que permitía la instalación de un programa de control remoto en los dispositivos de las víctimas para realizar transferencias hacia otras cuentas.

Los agentes lograron reconstruir el recorrido completo del capital en la cadena de bloques, donde quedaban anotadas de forma permanente todas las transferencias realizadas con criptoactivos. El análisis reveló una arquitectura de blanqueo diseñada específicamente para destruir el rastro del dinero. Los fondos se fragmentaron en cascada por decenas de direcciones sin titular conocido y se mezclaron con capitales procedentes de otras víctimas, presumiblemente de distintos países.

Una única cuenta

Pese a la complejidad del entramado, el análisis cronológico y de patrones permitió aislar una línea viable de investigación. En el tramo final del recorrido, un volumen extraordinario de capital convergía de forma sistemática hacia una única plataforma y una única cuenta, titularidad de una sociedad mercantil que declaraba estar radicada en un archipiélago del Índico, tener su sede efectiva en Asia Oriental y operar íntegramente con trabajadores en remoto. El estudio de esa cuenta acreditó que carecía por completo de lógica financiera, ya que el capital entraba y salía en cuestión de segundos, sin finalidad económica real de ningún tipo.

Por estos hechos se han esclarecido 11 delitos de estafa, uno de blanqueo de capitales, uno de falsedad documental y uno de pertenencia e integración en organización criminal transnacional, con la investigación de seis personas como autores de tales hechos.

El importe incautado a la organización asciende a 1,2 millones de dólares y el dinero defraudado a las dos víctimas de Palencia ha sido ya enajenado en euros (278.000 euros), y consignado en las cuentas de la Administración de Justicia. El Edite trabaja con otras unidades de Guardia Civil para la restitución de las cantidades estafadas a otros perjudicados en distintos puntos de la geografía española.

En conjunto, la investigación ha permitido documentar una vía de desvío utilizada por este entramado criminal entre mayo de 2025 y mayo de 2026, por la que se han movido más de 1.200 millones de dólares, cuyo rastro se pierde en entidades virtuales radicadas en un centro financiero del Sudeste Asiático.