Momento de la detención del delincuente en la localidad de Béjar, Salamanca
La Policía tiene bajo la lupa a más de mil ladrones extranjeros que van a Castilla y León a robar a ancianos
Solo en tres meses, los agentes han detenido a más de cien delincuentes «de origen internacional» que recorren cientos de kilómetros para hurtarle sus pertenencias a víctimas de entre 70 y 80 años
La Policía tiene bajo la lupa a más de un millar de delincuentes extranjeros que se desplazan desde centenares de kilómetros para robarle a los ancianos de una de las comunidades autónomas más envejecidas de España, Castilla y León, donde han visto un suculento caladero de posibles víctimas.
Según han señalado desde la Subdelegación del Gobierno en Castilla y León, más de 100 personas fueron detenidas, y en torno a mil investigadas, solo en los últimos tres meses en la Comunidad por delitos de hurto, de diferente modalidad, pero que comparten un mismo patrón: aprovecharse de la vulnerabilidad de las víctimas, personas de entre 70 y 80 años de ambos sexos, que se desplazan solas y presentan, en ocasiones, limitaciones de movilidad.
La Policía Nacional de Castilla y León ha advertido en un comunicado sobre la proliferación, en los últimos meses, de diversas modalidades de hurto especialmente dirigidas a los más mayores, que se han convertido en el principal objetivo de grupos delincuenciales internacionales e itinerantes.
Los hechos, apuntan, se pueden registrar tanto en la vía pública como en establecimientos comerciales y comparten el patrón común del engaño, la distracción y el aprovechamiento de la vulnerabilidad de las víctimas, que en algunos de estas prácticas delictivas rebajan la horquilla de edad hasta los 60-70 años. Es el caso del hurto de la siembra, cuyos principales damnificados son mujeres que son abordadas en aparcamientos de supermercados.
Los grupos identificados como autores son delincuentes itinerantes «de origen internacional», que se desplazan cientos de kilómetros para cometer los hechos y después abandonar la ciudad rápidamente. Durante su estancia, seleccionan víctimas vulnerables que, por su edad, pueden aportar pocos datos para la investigación. Ello no ha impedido que los agentes del CNP hayan logrado detener y/o identificar a muchos de ellos.
El 'abrazo cariñoso' de mujeres del este
Entre las modalidades que más utilizan estos ladrones se encuentra el hurto amoroso, también conocido como el 'abrazo cariñoso', que consiste en un acercamiento afectuoso y sorpresivo por parte de mujeres de nacionalidad de países del este, que simulan conocer a la víctima o pedir ayuda. Durante el contacto físico, roban joyas, relojes o carteras sin violencia. Las víctimas suelen ser personas mayores que regresan a su domicilio o descansan en parques.
Respecto al hurto con el método de la siembra, los autores emplean dos variantes. Por un lado, simulan que la víctima ha perdido llaves o monedas junto al vehículo, para aprovechar su distracción y robar en el interior. Por otro, desde un coche, reclaman atención fingiendo una avería o solicitando una dirección, mientras un cómplice sustrae objetos del vehículo. Los hechos, señalan en el escrito, se producen en aparcamientos de supermercados situados en la periferia.
En el hurto de la mancha, los delincuentes arrojan una sustancia sobre la ropa de la víctima y, mientras uno finge ayudar a limpiarla, otro roba carteras, móviles o bolsos. Operan en zonas concurridas, especialmente a la salida de bancos, mientras que en el hurto del falso asistente social, los autores, principalmente mujeres, se hacen pasar por trabajadoras sociales para entretener a la víctima mientras otra persona accede a la vivienda para robar dinero y joyas.
Otra modalidad es la del hurto mágico, que se produce en tiendas, donde los autores pagan un producto barato con un billete grande y, mediante confusión, logran que el dependiente les devuelva más dinero del entregado. En el hurto de cambio de joyas, que se realiza en establecimientos o en la vía pública, los autores distraen al dependiente para sustituir o sustraer piezas valiosas.
Por último, en el hurto o estafa en cajero, los autores sustituyen la tarjeta bancaria de la víctima o teclean cantidades elevadas mientras tapan el teclado para retirar el dinero en cajeros cercanos, y en el del tocomocho, los delincuentes generan falsas expectativas de beneficio económico, logrando que la víctima entregue grandes cantidades de dinero, incluso retirándolas del banco.
Consejos preventivos
Por todo ello, la Policía Nacional aconseja precaución en los cajeros, guardando el dinero antes de abandonar el lugar y desconfiar de cualquier persona que se acerque; atención en los aparcamientos, sin atender a desconocidos que aleguen averías o pérdidas de objetos; cuidado en las terrazas para no dejar móviles, carteras o bolsos sobre las mesas; evitar la exhibición de objetos de valor; proteger el espacio personal a través de elementos como bolsos o paraguas; rechazar el contacto físico con desconocidos; ignorar pretextos extraños como encuestas improvisadas y favores inesperados, y evitar caminar en soledad.