El Solano Bajero, frente a la iglesia parroquial de La Alberca, en Salamanca, ha reunido a cientos de vecinos y visitantes para asistir a una nueva representación de ‘La Loa’.
Jesús Formigo / Ical
‘La Loa’ es un auto sacramental que cada 16 de agosto, dentro de las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Asunción, lleva al escenario la eterna lucha entre el Bien y el Mal.
Jesús Formigo / Ical
Pasado el mediodía, el toque de campanas da paso al narrador, ataviado de pastor, que abre la representación ante los primeros aplausos del público.
Jesús Formigo / Ical
Desde las alturas aparece el Mal, encarnado en el tradicional demonio con cuerpo y cabeza de chivo y acompañado por sus siete diablillos, representación de los pecados capitales.
Jesús Formigo / Ical
La escena está acompañada por la característica pirotecnia de ‘La Loa’, que hace retumbar el Solano Bajero y deja en el ambiente el inconfundible olor a pólvora, lo que provoca nuevas muestras de entusiasmo entre los asistentes.
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Tras la intervención del Mal llega el turno del Bien, representado por una joven vestida de ángel y acompañada por siete pequeños angelitos interpretados por niños de la localidad.
Jesús Formigo / Ical
La Virtud se enfrenta así al demonio y sus diablillos hasta imponerse finalmente sobre ellos, escenificando una vez más el triunfo del Bien sobre el pecado.
Jesús Formigo / Ical
En el desarrollo del auto también tienen presencia personajes ataviados con los trajes tradicionales de la localidad, un elemento que refuerza el vínculo entre la representación y la propia identidad de La Alberca.