Agentes de la Guardia Civil de Tráfico, en un accidente en Palencia, en una imagen de recurso
Acusan de homicidio imprudente al responsable de la muerte de un motorista en Villares de la Reina (Salamanca)
El detenido, que superaba las tasas de consumo de alcohol, se fugó del lugar
Agentes de la Guardia Civil pertenecientes al Subsector de Tráfico de Salamanca acusan al varón detenido este viernes, implicado en un accidente de tráfico mortal, como presunto autor de los delitos de homicidio por imprudencia, abandono del lugar y conducción bajo los efectos del alcohol, por ser el supuesto responsable del siniestro ocurrido en la carretera N-620, en el término municipal de Villares de la Reina, en el que murió un motorista.
Los hechos tuvieron lugar sobre las 6.00 horas a la altura del punto kilométrico 231 de la N-620, que une Burgos y Portugal, cuando se produjo una colisión por alcance entre un turismo y una motocicleta.
Como consecuencia del choque, el conductor de la moto falleció, mientras que los dos ocupantes del turismo resultaron ilesos y se ausentaron del lugar utilizando el vehículo implicado. Regresaron al lugar de los hechos a posteriori con otro coche diferente.
Hasta allí se desplazaron agentes de la Guardia Civil pertenecientes al Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) y EIS de Ciudad Rodrigo para el esclarecimiento de los hechos y la instrucción de las correspondientes diligencias.
Los agentes detuvieron al conductor del vehículo implicado, a quien le imputan presuntos delitos de homicidio imprudente, de abandono del lugar del accidente y de conducción de vehículo a motor superando las tasas de alcohol legalmente establecidas.
En relación con los hechos investigados, la legislación penal contempla, por la conducción bajo efecto de bebidas alcohólicas, la pena de prisión de tres a seis meses, multa de seis a 12 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, además de la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un periodo de uno a cuatro años.
Por el homicidio por imprudencia, cuando el resultado mortal deriva de una conducta imprudente, el Código Penal contempla una pena de prisión de uno a cuatro años, además de la correspondiente multa de 12 a 24 meses.
Y por el abandono del lugar del accidente, se establece una pena de prisión de seis meses a cuatro años, junto con la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de uno a cuatro años.