Un cámara, en las inmediaciones del Centro Regional Zambrana para Menores Infractores, en Valladolid

Un cámara, en las inmediaciones del Centro Regional Zambrana para Menores Infractores, en ValladolidPhotogenic/Claudia Alba / Europa Press

Preocupación en el Zambrana

Uno de cada tres internos del reformatorio de Valladolid son adultos y «un número elevado», pandilleros

Representan, según el vicepresidente primero de la Junta, tipos de delincuencia que «no habíamos visto nunca en España» y que «se refleja en el perfil de muchos de los internos»

Aproximadamente uno de cada tres internos que se encuentran actualmente en el centro de menores Zambrana de Valladolid son adultos. En concreto, 23 de los 66 internos, según ha aseverado este martes el vicepresidente primero de la Junta de Castilla y León, Carlos Pollán (Vox), durante su visita al reformatorio, donde ha asegurado que se está tratando de agilizar los procesos judiciales que se tienen que desarrollar para sacar de allí a esas personas, que han cumplido la mayoría de edad en el centro.

Pollán también ha revelado que el centro está «completo», con todas sus plazas ocupadas, y que en sus instalaciones existe «un número elevado» de menores pertenecientes a bandas de origen hispanoamericano, «sobre todo de los que en estos últimos años han entrado». Una situación que ha considerado «un reflejo de la realidad de la calle» en la que «la delincuencia está creciendo, en muchos casos importada».

Se trata, según ha afirmado el vicepresidente primero de la Junta en declaraciones recogidas por Ical, de tipos de delincuencia que «no habíamos visto nunca en España» y que «se refleja en el perfil de muchos de los internos», frente a lo que Pollán ha expuesto su «tolerancia cero con la delincuencia» y el trabajo que realizan «codo con codo» con la dirección del centro para «mejorar la seguridad de nuestras calles, de nuestros pueblos y de nuestros barrios».

Todo ello tras una reunión mantenida para «conocer de primera mano la situación del centro» y trasladar el «apoyo absoluto» de la Consejería de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales a la labor de la dirección y los trabajadores del Zambrana, con los que se ha comprometido a poner a disposición «todos los medios que necesiten para desarrollar su actividad».

El vicepresidente primero de la Junta y consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, Carlos Pollán, visita el centro de menores Zambrana

El vicepresidente primero de la Junta y consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, Carlos Pollán, visita el centro de menores ZambranaRubén Cacho

El objetivo final, y una de las «prioridades» que para Pollán tiene su Consejería, es que el centro de menores Zambrana «funcione bien». «No digo que ahora no lo haga, pero siempre se puede mejorar», ha matizado a continuación el vicepresidente autonómico, que ha fijado como prioridades «la seguridad de los propios trabajadores y la reinserción de los jóvenes», para lo que ha reiterado que es necesario que la Administración autonómica dote al centro con «medios suficientes».

En ese objetivo ha situado tanto la reunión de este martes como la mantenida el lunes con USO Castilla y León y con la representación sindical de la empresa de seguridad que trabaja en el centro, para sacar «cuestiones a mejorar y a tratar para que todo evolucione favorablemente».

Contratos cerca de finalizar

Entre esas cuestiones, Pollán ha colocado como prioritaria para trabajadores y dirección del centro la seguridad, aunque sin olvidar, a nivel educativo, «la mejora en cuanto a los servicios prestados». En ambos casos, ha señalado el vicepresidente, la Junta tiene dos contratos firmados con dos empresas.

No obstante, uno finaliza en diciembre y el de seguridad, en el mes de junio, por lo que la Junta trabajará «en todas las reclamaciones, en todas las quejas y en todas las propuestas» para «poder realizar los pliegos lo más completos posible».

Entre dichas reclamaciones, se encuentra la de reducir las ratios, que Pollán ha admitido que «hay un problema en cuanto a ocupación y en cuanto al perfil de los internos que hay ahora mismo» y, por ello, se ha pedido a la dirección del centro, en la reunión de este martes, un informe detallado de las necesidades y «de lo que ellos pueden considerar que es mejorable de cara a mejorar su situación».

En cuanto a los protocolos establecidos y las quejas sobre que hacen perder autoridad a los trabajadores, Pollán ha indicado que «los protocolos son los que son, son los que están establecidos legalmente y los que se están cumpliendo». «Otra cosa es que pueda llegar un planteamiento de cambiar esos protocolos, pero ahora mismo son los que hay», ha zanjado sobre este asunto.

No obstante, Pollán se ha mostrado abierto al diálogo y concluyó que «seguro que entre las dos partes, tanto la dirección como la administración, vamos a tener las cosas claras de aquí en adelante para poder mejorar la situación del centro».

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