El alcalde de Valladolid, Jesús Julio CarneroAyuntamiento de Valladolid

Valladolid anuncia medidas de calado para situarse a la vanguardia en fiscalidad medioambiental

El Ayuntamiento amplía a la aerotermia y la geotermia las bonificaciones del 50 % en el IBI y del 95 % en el ICIO, hasta ahora aplicables a la energía solar

La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Valladolid ha aprobado las modificaciones de las ordenanzas fiscales para 2027, que continuarán ahora su tramitación administrativa antes de entrar en vigor el próximo ejercicio.

La principal novedad sitúa a Valladolid a la vanguardia de las ciudades españolas en fiscalidad medioambiental. En el marco de Valladolid Ciudad Misión, el Ayuntamiento ampliará a la aerotermia y la geotermia los incentivos fiscales que ya se aplicaban a la instalación de sistemas de energía solar.

De este modo, los inmuebles que incorporen voluntariamente estos sistemas podrán beneficiarse de una bonificación del 50 % en el IBI durante cuatro años. Asimismo, las obras necesarias para su instalación podrán obtener una bonificación del 95 % en el ICIO, en ambos casos con los requisitos establecidos en las ordenanzas.

El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, ha destacado que «Valladolid vuelve a dar un paso al frente. Aprovechamos de manera inmediata el nuevo marco que ofrece la Ley de Haciendas Locales y aplicamos los porcentajes máximos de bonificación para impulsar la energía solar, la aerotermia y la geotermia».

Queremos que la transición energética se note también en el bolsillo de las familiasJesús Julio CarneroAlcalde de Valladolid

«Queremos que la transición energética se note también en el bolsillo de las familias y de quienes deciden invertir en edificios más eficientes. Valladolid Ciudad Misión no es solo una declaración de intenciones: se traduce en medidas concretas, incentivos reales y una fiscalidad más moderna», ha añadido.

Nueva rebaja del 5 % del IBI

Las ordenanzas fiscales incorporan, además, una nueva reducción general del 5 % en los tipos del IBI, que beneficiará a los inmuebles urbanos, rústicos y de características especiales.

Esta medida se suma a la rebaja aplicada anteriormente y permite completar la disminución del 10 % del IBI comprometida para el conjunto del mandato.

El primer edil vallisoletano, el 'popular' Jesús Julio Carnero, este lunesAyuntamiento de Valladolid

El alcalde ha subrayado que «cumplimos la palabra dada. Nos comprometimos a bajar el IBI un 10% durante el mandato y en 2027 ese compromiso será una realidad completa. Lo hacemos desde el rigor, la estabilidad presupuestaria y la responsabilidad en la gestión».

Una tasa de residuos adaptada

El Ayuntamiento introduce también dos mejoras en la tasa de residuos.

Las actividades económicas podrán acreditar los residuos que realmente generan mediante un gestor autorizado o a través de una auditoría independiente, facilitando que la cuota se adapte mejor a la realidad de cada establecimiento.

Además, se crea una nueva bonificación del 25 % para empresas de distribución alimentaria y restauración que reduzcan de forma significativa y verificable el desperdicio alimentario en colaboración con entidades de economía social sin ánimo de lucro.

«Nos comprometimos a estudiar y mejorar la tasa de residuos y eso es exactamente lo que hacemos: introducimos medidas viables, seguras y útiles para los negocios, y premiamos a quienes reducen sus residuos y evitan el desperdicio alimentario», ha señalado el alcalde.

Apoyo a la actividad

El paquete fiscal para 2027 incluye asimismo la reducción de la tasa por el traspaso de puestos en los mercados municipales, que pasa de 1.900 a 825 euros, con el objetivo de facilitar la ocupación de los puestos y mantener vivos los mercados de la ciudad.

También se simplifica la gestión tributaria, evitando liquidaciones individualizadas inferiores a 10 euros cuando su coste administrativo pueda superar el importe recaudado.

A ello se suman la adaptación jurídica del servicio de estancias diurnas –sin cambios en las condiciones ni en el copago de las personas usuarias– y la actualización técnica de los callejeros fiscales.

El alcalde ha concluido que «estas ordenanzas resumen una forma de gobernar: bajar impuestos, cumplir los compromisos, incentivar la eficiencia energética, apoyar la actividad económica y hacer más sencilla la relación de los ciudadanos con su Ayuntamiento. Valladolid cumple y, al mismo tiempo, abre camino».