Cueva Valdelajo, León
La cueva de un pueblo de León que se descubrió por casualidad y se puede recorrer por dentro
En su interior pueden observarse coladas estalagmíticas, estalactitas de distintos tamaños o pequeños gours en el suelo
Unas prospecciones para explotar una cantera acabaron sacando a la luz, por casualidad, una cueva que llevaba miles de años oculta bajo tierra. Ocurrió en 1999, cerca de Sahelices de Sabero, en León. Aquel hallazgo inesperado permitió descubrir la Cueva de Valdelajo, una cavidad de pequeño tamaño que con el tiempo fue acondicionada y abierta al público.
Tras su descubrimiento, el Grupo Espeleológico de Matallana llevó a cabo un amplio estudio que puso de relieve el interés de la cavidad y de las formaciones de su interior. Los expertos recomendaron entonces un elevado grado de protección, aunque compatible con una visita ordenada.
A partir de ahí, el Ayuntamiento de Sabero, con el apoyo de la Diputación de León y del Grupo de Acción Local Montaña de Riaño, acometió diferentes actuaciones para mejorar los accesos, adaptar el interior e instalar iluminación. Los trabajos se realizaron, según explica el Consistorio, siguiendo criterios técnicos destinados a preservar la cueva y permitir su apertura al público.
Interior de la cueva de Valdelajo, León
Aunque Valdelajo no destaca por sus grandes dimensiones, sí lo hace por la variedad de formaciones calcáreas que alberga. En su interior pueden observarse coladas estalagmíticas, estalactitas de distintos tamaños, banderas, columnas, macarrones y pequeños gours en el suelo, además de formaciones recubiertas por cristales de aragonito, uno de sus elementos más característicos. Todas ellas se han ido formando durante miles de años por la acción del agua sobre la roca.
Interior de la cueva de Valdelajo
La visita guiada
La Cueva de Valdelajo está completamente iluminada y cuenta con barandillas para facilitar el tránsito por su interior. La visita dura aproximadamente entre 50 y 55 minutos y se realiza siempre acompañada de un guía y con reserva previa. En el interior la temperatura se mantiene de forma constante en torno a los 10 grados, por lo que el Ayuntamiento aconseja llevar alguna prenda de abrigo, incluso cuando en el exterior las temperaturas sean más altas.
El acceso hasta la cavidad también permite completar la visita con un pequeño recorrido al aire libre. Desde la iglesia de Sahelices de Sabero hay unos 2,6 kilómetros hasta la cueva y el propio Ayuntamiento recomienda, siempre que sea posible, realizar el trayecto andando. A pie, el camino dura alrededor de media hora y atraviesa un entorno con robles, encinas y otra vegetación autóctona. También se puede subir por la misma pista en bicicleta, moto o coche.
En este último caso, la recomendación municipal es dejar el vehículo en un apartadero situado frente a un refugio y completar andando los aproximadamente 400 metros restantes hasta la entrada. Las visitas pueden realizarse, según informa el Ayuntamiento de Sabero, siempre que las condiciones meteorológicas y el estado de los caminos lo permitan.