Entre esa decoración se distribuyen más de 300 puestos de productores y artesanos, uno de los elementos centrales del mercado. Las paradas ocupan plazas como el Mercado Chico, la Catedral, el Mercado Grande, Nalvillos o Italia, además del paseo del Rastro, el jardín de San Vicente y otras calles del recinto. Parte de esos puestos se reserva también a ciudadanos, asociaciones y colectivos abulenses.