Fábrica de embutidos de Salamanca que se subastaEscrapalia

La fábrica de embutidos de Salamanca valorada en 1,5 millones que se subasta a partir de 1 euro

El 62,02 % de la finca, situada en Sotoserrano, vuelve a salir a subasta tras quedar desierta una primera convocatoria

Una fábrica de embutidos y jamones situada en plena Sierra de Francia busca comprador por segunda vez en apenas unos meses. El complejo se encuentra en Sotoserrano (Salamanca), tiene una valoración superior a 1,5 millones de euros y ha salido de nuevo a subasta con ofertas desde 1 euro. Eso sí, lo que se ofrece es la titularidad del 62,02 % de la finca, no la totalidad del activo, que procede del proceso concursal de Jamones El Charro, S.A.U.

El plazo para presentar ofertas comenzó el 3 de septiembre y permanecerá abierto hasta el próximo 23 de septiembre a las 12.30 horas en la web de Escrapalia. La puja no tiene precio de reserva, de modo que la plataforma permite comenzar las pujas desde esa reducida cantidad.

Eso no significa, sin embargo, que se pueda participar desembolsando únicamente un euro. Los interesados tienen que constituir previamente un depósito de garantía de 24.500 euros. Además, la empresa establece unos gastos de gestión del 5 % sobre el precio de adjudicación, a los que se suma un cargo fijo de 500 euros. De momento, nadie ha pujado por el activo.

Nave industrial en Sotoserrano, SalamancaEscrapalia

No es la primera vez que el inmueble trata de encontrar comprador. El pasado mes de julio se abrió una primera subasta del mismo 62,02 %, entonces con un precio inicial de 245.000 euros, frente a una tasación de 1.507.616,80 euros.

Construido en 1984

El complejo se levantó en 1984 en la calle San Martín de Sotoserrano y está formado por un edificio de cinco niveles, sótano, planta baja, primera, segunda y ático. Según los datos registrales recogidos por Escrapalia, suma 4.738,85 metros cuadrados construidos sobre una parcela de 1.909 metros cuadrados. Los datos catastrales sitúan en 4.294 metros cuadrados la superficie destinada a uso industrial.

Buena parte del edificio responde precisamente a su pasado ligado a la industria cárnica. La instalación dispone de espacios para la recepción de producto, obrador, loncheado y manipulación, además de diferentes cámaras para almacenamiento en frío. A ello se unen los secaderos, tanto naturales como artificiales y climatizados, que ocupan una parte importante de las instalaciones y estaban destinados al proceso de curación de jamones y embutidos.

Además, y según detalla la web de pujas, hay dos viviendas tipo dúplex integradas en el cuerpo central del inmueble se encuentran dos, ambas con acceso independiente desde la fachada principal. Ocupan la segunda planta y el ático o bajocubierta y suman 337,85 metros cuadrados construidos. Una de ellas tiene 167,15 metros cuadrados y la otra, 170,70.

La venta se enmarca en el procedimiento concursal de Jamones El Charro S.A. El Juzgado de lo Mercantil número 1 de Barcelona declaró el concurso voluntario de la sociedad mediante auto firme de diciembre de 2024. Posteriormente, en marzo de 2025 se abrió la fase de liquidación y en abril fueron aprobadas las reglas específicas para llevarla a cabo, según consta en el Boletín Oficial del Registro Mercantil.