Los integrantes de Siloé reivindicaron el sentimiento de pertenencia a una ciudad de la que, han reconocido, sus propios vecinos disfrutan criticando. «Mira que nos gusta quejarnos de nuestra ciudad. Que si hace un frío que pela, que si no tenemos mar, que si el Pisuerga no es exactamente el Caribe, que si somos secos y serios…», bromearon.