Un cazador, en una imagen de recursoCarlos Castro / Europa Press

Los ecologistas maniobran para tratar de tumbar la media veda de caza en Castilla y León

Ecologistas en Acción recurre la orden de la Junta que la regula argumentando que no existen informes del estado de conservación de varias especies

La Federación de Ecologistas en Acción en Castilla y León ha recurrido la aprobación de la Orden AGR/743/2026, de 29 de julio, que regula la actividad cinegética en la Comunidad para la temporada 2026-2027, al denunciar la insuficiencia de información técnica y científica que justifique la caza de las especies contempladas en la media veda. La organización ambiental ha advertido de que la medida se ha aprobado ante la ausencia de informes sobre numerosas especies y el riesgo existente para poblaciones en declive.

Según ha detallado la organización, durante la Comisión de Caza celebrada en el mes de julio únicamente se han facilitado datos técnicos, a su juicio del todo insuficientes, sobre siete especies: codorniz común, tórtola europea, becada, avefría europea, silbón europeo, agachadiza común y agachadiza chica. Sin embargo, ha señalado que otras 18 especies cinegéticas han quedado sin estudios específicos que permitan valorar su situación poblacional, la presión cinegética que soportan o las condiciones para autorizar su caza, especialmente en terrenos incendiados.

La federación ecologista, a través de un comunicado recogido por Europa Press, ha recordado que la autorización de la actividad debe ser compatible con la Directiva 2009/147/CE relativa a la conservación de las aves silvestres, especialmente durante los meses de agosto y septiembre. Asimismo, ha subrayado que Castilla y León presenta una gran diversidad territorial, por lo que las poblaciones de una misma especie varían según la provincia, haciendo inviable una gestión homogénea sin disponer de datos actualizados sobre tendencias reproductivas o mortalidad.

Entre las especies afectadas, la organización ha puesto el foco en la codorniz común y la tórtola europea, cuyas capturas oficiales superan los límites recomendados. En el caso de la codorniz, las capturas medias anuales declaradas entre 2019 y 2025 han alcanzado los 465.352 ejemplares, frente al máximo de 400.000 sugerido por los trabajos de referencia de la Junta. Respecto a la tórtola europea, tras la moratoria aplicada en 2021, la especie ha registrado una recuperación media del 9,6 %; sin embargo, se ha aprobado un incremento del cupo de capturas del 13,6 %, cifra que supera el ritmo de recuperación y puede comprometer su futuro.

Finalmente, Ecologistas en Acción ha mostrado su preocupación por la práctica de la caza en terrenos afectados por incendios forestales, donde ha exigido una justificación rigurosa que demuestre que las extracciones y las molestias son compatibles con la recuperación del ecosistema. En caso contrario, ha defendido que la actividad debe permanecer suspendida y ha reclamado la aplicación del principio de precaución para reducir la presión cinegética sobre las especies en declive.