El portavoz de la Junta de Castilla y León y consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, este jueves
Castilla y León pone «a disposición» nacional su «experiencia y modelo» para mejorar la educación en España
La Junta pide «reflexión» tras el «bajonazo» en el informe PISA
El portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, puso este jueves «a disposición» del sistema nacional educativo la «experiencia y modelo» de la Comunidad en la «reflexión» que consideró que tiene que llevar a cabo el Gobierno tras el «bajonazo muy grande en el nivel educativo» que muestra el último informe PISA.
En declaraciones recogidas por Ical durante la rueda de prensa celebrada tras el Consejo de Gobierno de esta mañana, Carriedo señaló que en Castilla y León «siempre hemos puesto el eje central de la calidad del sistema educativo en el mérito, el esfuerzo y la participación», tanto de los docentes como de los alumnos y de las propias familias.
«Este es el factor que ha situado a Castilla y León como referencia dentro del contexto nacional», sostuvo el portavoz autonómico, al reseñar que se trata de la comunidad con los segundos mejores resultados en Ciencias y Matemáticas y los terceros en comprensión lectora, según el último informe PISA.
Un informe en el que, no obstante, Castilla y León empeora sus resultados en las tres materias con respecto al realizado en 2022, en consonancia con una bajada a nivel nacional de los datos que exige «una reflexión sobre cómo mejorar por parte de todos».
El efecto de la LOMLOE
Sin embargo, Carriedo sí señaló que esta bajada nacional coincide con los efectos de la LOMLOE, la ley educativa aprobada por el Gobierno en el año 2020, lo que «refleja sus debilidades» y muestra, a juicio del portavoz de la Junta, que el Ejecutivo nacional «tendría que haber hecho a tantas comunidades autónomas» que planteaban la importancia de tener en cuenta en las evaluaciones «el mérito y el esfuerzo».
«Castilla y León viene defendiendo este modelo desde siempre y es comunidad referente», defendió, por lo que puso «a disposición» del Gobierno y el resto de comunidades la «experiencia y el modelo» de la autonomía castellana y leonesa «para que sea tenido en cuenta» y el sistema educativo nacional dé «prioridad a la calidad, el mérito y el esfuerzo».
La consejera de Educación de Castilla y León, María Pardo, este martes
«Es la filosofía que debería mantenerse y el sentido en el que tendría que ir la modificación de la ley nacional», sentenció, en relación a un cambio que supone una «demanda general» de las comunidades «y de los docentes».
Rebajar la interinidad
En cuanto a la petición realizada ayer por el sindicato CSIF para que la Junta rebaje las tasas de interinidad en la Educación de la Comunidad antes de caer en la «autocomplacencia» por los datos del informe PISA, Carriedo afirmó que el Gobierno autonómico ha ido «reduciendo progresivamente las tasas de interinidad» en los últimos años.
Asimismo, aseguró que les gustaría hacerlo «de manera más intensa» pero que existen medidas «en beneficio de los docentes» que limitan la capacidad de reducir más rápidamente esa tasa, como la implantación de la jornada laboral de 35 horas o los beneficios acordados para los docentes mayores de 55 años.
En todo caso, reiteró que esas tasas de interinidad «se han rebajado, pero no al ritmo que se habría podido hacer sin estas circunstancias», y se congratuló por el inicio de un curso que se ha llevado a cabo «con normalidad» y con 551 profesores más en el sistema, lo que «refleja el esfuerzo de la Junta por mejorar la calidad e ir dando esas garantías que nos piden los docentes».