Grijalba, Burgos
Un pueblo de Burgos alquila su bar con vivienda incluida por 100 euros al mes y calefacción e IBI gratis
El contrato tendrá inicialmente un año de duración, aunque podrá prorrogarse anualmente hasta alcanzar un máximo de cinco
La España despoblada sigue buscando fórmulas para mantener vivos sus pueblos y, con ellos, algunos de los pocos servicios que todavía funcionan como punto de encuentro entre sus vecinos. En Grijalba, una pequeña localidad burgalesa de poco más de 100 habitantes situada a 45 kilómetros de la capital, el Ayuntamiento ofrece en alquiler el bar y la vivienda municipal por 100 euros al mes.
El inmueble está ubicado en el número 1 de la Plaza Mayor y reúne bajo el mismo techo el negocio y la vivienda. Según detalla la convocatoria publicada en el Boletín Oficial de la Provincia de Burgos, el precio del alquiler parte de 1.000 euros anuales (1.210 euros con IVA incluido), aunque los interesados pueden mejorar al alza esa cantidad. De hecho, la oferta económica representa el 40 % de la puntuación para decidir quién se queda finalmente con el inmueble.
Entre los criterios de adjudicación, el Ayuntamiento concede cinco puntos a los aspirantes menores de 35 años, y explica expresamente que lo hace «para favorecer el asentamiento de población joven en el municipio».
Grijalba, Burgos
También se valora estar empadronado en Grijalba, haber residido en un municipio de menos de 2.000 habitantes, contar con experiencia en hostelería y disponer de vehículo propio. A ello se suman compromisos relacionados con el funcionamiento del establecimiento, como preparar aperitivos, ampliar el horario durante determinados periodos u organizar actividades.
Edificio de dos plantas
El contrato contempla el alquiler de las dos plantas del inmueble. En la baja se encuentra el bar, con barra y cocina, aseos, zona de juegos recreativos, almacén y patio. El adjudicatario podrá utilizar también las instalaciones, maquinaria, mobiliario, menaje y enseres que se encuentran en el establecimiento.
En la planta superior está la vivienda municipal, que dispone de salón, cocina, baño y varias habitaciones (no especifica el número). Los pliegos señalan que se encuentra en condiciones de habitabilidad y cuenta con los elementos mínimos necesarios para su utilización.
El adjudicatario y los integrantes de la unidad de convivencia que residan en la casa deberán empadronarse en Grijalba en un plazo máximo de dos meses desde la firma del contrato, siempre que no lo estén ya.
En cuanto a los gastos, quien se haga con el bar deberá afrontar los consumos de electricidad, gas y agua, además de la tasa de basuras. El Consistorio asumirá, por su parte, el IBI y el suministro de pellets para la calefacción.
Horarios mínimos y hasta cinco años
La gestión del bar implica también el cumplimiento de unos horarios mínimos de apertura establecidos en las bases y diferenciados en función de la época del año. El adjudicatario podrá disfrutar de un día de descanso semanal, aunque no podrá elegir para ello viernes, sábado, domingo, festivo o víspera de festivo.
Dispondrá además de 30 días de vacaciones al año, divididos en dos periodos, con restricciones para disfrutarlos en épocas como el verano, la Navidad o la Semana Santa. Tendrá que contar también con las autorizaciones necesarias para desarrollar la actividad hostelera y contratar un seguro específico con una cobertura mínima de 150.000 euros.
El contrato tendrá inicialmente un año de duración, aunque podrá prorrogarse anualmente hasta alcanzar un máximo de cinco. Las bases contemplan incluso qué ocurrirá si la llamada no encuentra respuesta. Si esto sucede, el Ayuntamiento podrá acudir a la adjudicación directa.