César Pérez Gellida, presenta "La piel de una gota' en ValladolidEduardo Margareto

Pérez Gellida «cuela» a Óscar Puente en su nueva novela, que lleva el caos y la destrucción a Valladolid

'La piel de una gota' (Destino) es la decimosexta novela del escritor vallisoletano, ganador del Premio Nadal en 2024

César Pérez Gellida (Valladolid, 1974) ha regresado a su tierra dispuesto a hacer saltar por los aires algunos de los lugares más reconocibles de la ciudad castellana. Al menos, sobre el papel. El escritor vallisoletano ha presentado este martes 'La piel de una gota' (Destino), su decimosexto libro. Se trata de una novela negra, policíaca y de terror que llegará mañana a las librerías y con la que recupera al personaje de Ramiro Sancho, el inspector del Grupo de Homicidios que protagonizó la serie iniciada con 'Memento Mori'.

Valladolid se convierte en el escenario y, al mismo tiempo, en el objetivo de una cadena de atentados que recorre algunos de sus enclaves más emblemáticos. En esa recreación hay espacio para los guiños políticos. Entre ellos, un alcalde llamado Omar Fuentes, un nombre que durante el encuentro con los medios ha llevado inevitablemente la conversación hasta quien ocupaba el despacho de la Plaza Mayor en 2022, es decir, Óscar Puente, actual ministro de Transportes.

«Yo creo que la respuesta la entiende todo el mundo. Era el alcalde que estaba durante los hechos. Esta novela se desarrolla en el 2022 y era el alcalde que había», ha dicho el escritor.

Gellida también ha explicado por qué optó por alterar el nombre en la ficción. «No quería utilizar su nombre, lógicamente, porque no tenía su permiso», aunque luego ha matizado que tampoco lo necesitaba: «También es verdad que no requería el permiso, pero me parecería muy feo».

César Pérez Gellida presenta 'La piel de una gota', su última novela en la catedral de ValladolidCedida

Ante la pregunta de un periodista sobre cuántos tuits esperaba del actual ministro de Transportes, Pérez Gellida ha respondido que «infinitos, espero». «Ojalá, y ojalá le guste, yo creo que le va a gustar», ha añadido. Y, preguntado por si piensa hacerle llegar el libro, ha respondido que se lo va a «dar en mano, claro, si es buen tipo».

Valladolid, «universo creativo»

Más allá de los guiños políticos, Valladolid vuelve a ocupar un lugar central en la obra de Pérez Gellida, premio Nadal en 2024. «Es mi ciudad y porque es para mí la capital de mi universo creativo», ha explicado el escritor. Su intención con la novela es mostrar hasta qué punto «somos muy vulnerables como sociedad» y cómo una sola persona con determinados conocimientos puede llegar a «poner en jaque a una ciudad entera, a un país entero».

El escenario escogido para presentar la novela ha sido la Catedral, uno de los lugares emblemáticos de la capital y también uno de los escenarios principales de la historia. «Podríamos haber elegido cualquier otro de Valladolid, pero aquí van a pasar cosas», ha adelantado Gellida.

Detrás de la amenaza se encuentra el Témpano, Marco Antonio Gavilán Garrote, un militar experto en explosivos cuyo objetivo pasa por «generar el caos, la destrucción, el pánico». Desde la propia Catedral, Gellida ha dejado una advertencia sobre lo que puede ocurrir entre las páginas de la novela: «Es probable que esta catedral o que esta torre de la catedral desaparezca dentro de muy poco tiempo».

La amenaza comienza además en otro momento fácilmente reconocible para los vallisoletanos. Se trata del encendido del árbol de Navidad. La novela arranca con ese acto y el árbol sufre «una pequeña explosión». A partir de ahí, la amenaza va creciendo. «Primero va contra la ciudad, contra la cáscara de la ciudad, pero luego va contra sus habitantes», ha explicado.

Vuelve Ramiro Sancho

En medio de ese Valladolid llevado al límite reaparece Ramiro Sancho. Recuperar al inspector era, de hecho, el «objetivo primario» de 'La piel de una gota'. Gellida llevaba cuatro años sin escribir al personaje y volver a él había terminado convirtiéndose en «una especie de necesidad».

«Recuperar su voz es como el reencuentro con un viejo amigo. Lo difícil para mí es no obsesionarme con seguir exprimiendo el personaje de Sancho», ha dicho. De momento asegura tener suficiente, aunque inmediatamente ha dejado abierta la puerta a volver a él.

Sancho regresa, además, en una situación personal diferente. Ahora es padre de dos niñas gemelas recién nacidas junto a Sara, una circunstancia que introduce una nueva vulnerabilidad en un personaje acostumbrado a enfrentarse a situaciones extremas. Esa faceta personal se cruza con la amenaza planteada por el Témpano, un antagonista construido a partir de un pasado marcado por los conflictos armados y por sus conocimientos en materia de explosivos.

Para construirlo, Gellida se ha documentado sobre los conflictos que aparecen en su pasado y ha explicado que esas escenas resultan fundamentales para comprender «la psicología del personaje». No ha hablado directamente con alguien que hubiera vivido el conflicto del Congo en las mismas circunstancias que su personaje y ha recurrido a la documentación existente para levantar esa parte de la historia.

El grado de detalle técnico de la novela ha obligado también al escritor a tomar precauciones. «Si alguien quiere hacer de La piel de una gota el manual del buen terrorista no lo va a conseguir, porque he cambiado muchas de las composiciones», ha advertido. Gellida sostiene, sin embargo, que las situaciones que plantea parten de posibilidades reales: «Todo lo que yo describo se puede hacer», aunque ha alterado deliberadamente determinados elementos para evitar convertir la ficción en una guía práctica.

Adaptación al cine

Después de la adaptación televisiva de 'Memento Mori', Gellida ha reconocido que ha construido 'La piel de una gota' pensando también en sus posibilidades audiovisuales. «Esto ha sido de forma bastante consciente a nivel de estructura», ha explicado.

La experiencia con las adaptaciones de sus novelas le ha llevado a intentar «facilitar mucho una posible adaptación muy fiable y muy fiel a la estructura del libro». Por ahora, sin embargo, no hay nada cerrado.