Imagen de una granja de pollos
Un nuevo caso de la enfermedad de Newcastle eleva a 30 los focos en Castilla y León y obliga a sacrificar a 4.400 pollos
Se trata de una granja en Fuente el Olmo de Fuentidueña, en Segovia, donde las aves no estaban vacunadas, pese a lo que dicta la normativa
Las autoridades veterinarias de la Junta de Castilla y León han notificado un nuevo foco de enfermedad de Newcastle en el municipio de Fuente el Olmo de Fuentidueña, en la comarca segoviana de Cantalejo, con un censo de 4.400 aves, según informa el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
En concreto, este caso fue notificado por las autoridades veterinarias de la Junta de Castilla y León el pasado viernes, 11 de septiembre, y eleva a 30 el número total de focos de enfermedad declarados en la zona.
En este caso se trata de una granja de broilers ecológicos con 4.400 aves localizada dentro de la zona de restricción adicional en la que se detectó un incremento de mortalidad con sintomatología respiratoria, digestiva y nerviosa.
La granja fue inmovilizada y las muestras tomadas por parte de los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO) de la Junta de Castilla y León se remitieron al Laboratorio Central de Veterinaria (LCV) de Algete, Laboratorio Nacional de Referencia de la enfermedad de Newcastle en España, donde se ha confirmado por PCR la presencia de una cepa velogénica del virus.
En el documento del Ministerio se precisa que a pesar de la obligación establecida en la normativa autonómica, la granja no se encontraba vacunada. En Castilla y León es obligatoria la vacunación en todas las explotaciones avícolas de producción y reproducción que no sean de autoconsumo desde el 1 de agosto en las provincias de Valladolid y Segovia y desde el 1 de septiembre en las granjas avícolas de toda la comunidad autónoma.
Se deben aplicar como mínimo dos dosis en la pauta vacunal y se debe garantizar un nivel adecuado de inmunización mediante las pautas vacunales autorizadas en todas las manadas incluidas en los municipios de las zonas de restricción de los focos activos.
Los servicios veterinarios oficiales han adoptado las medidas establecidas en el Reglamento Delegado de la Comisión Europea, entre ellas la inmovilización inmediata de la granja afectada desde la fecha de sospecha y la realización de la encuesta epidemiológica para conocer el posible origen y granjas en riesgo por movimientos de personas y vehículos.
Además, se ha procedido a realizar el vacío sanitario –sacrificio de los animales– de la granja confirmada y la destrucción de cadáveres, pienso y demás materias contumaces que pudieran vehicular el virus en una planta de tratamiento autorizada y se ha establecido una zona de restricción alrededor del foco. En los radios de 3 y 10 kilómetros hay tres explotaciones comerciales con censo.