Presa de Castrovido, Burgos
Una presa de Burgos lleva sin llenarse por completo más de dos décadas a la espera de unas obras
En junio de 2021 comenzó un llenado progresivo que la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) preveía completar en un plazo de dos años
Han pasado más de 22 años desde que comenzaron las obras de la presa de Castrovido, en Salas de los Infantes (Burgos), y la infraestructura todavía no está operativa al 100 %. La construcción de este gigante hidráulico arrancó oficialmente en febrero de 2004 y, tras años de trabajos, en junio de 2021 comenzó un llenado progresivo que la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) preveía completar en un plazo de dos años. Sin embargo, un lustro después, el proceso continúa y el organismo prepara una nueva actuación para rematar el sellado de las filtraciones que hay en el vaso.
La presa, levantada sobre el río Arlanza, alcanzó en diciembre de 2021 el primer escalón de llenado, llegando alrededor del 11 % de su capacidad. Desde entonces, el proceso ha seguido avanzando sin que la presa principal haya llegado a su capacidad autorizada, fijada en 44,12 hectómetros cúbicos.
La última información oficial de la CHD sitúa a Castrovido todavía en el segundo escalón de llenado, que se alcanzaría en la cota 1.019 metros y supondría almacenar 21,68 hectómetros cúbicos. «Actualmente, y tras la reanudación del llenado progresivo hace ya unos meses, se está completando el segundo escalón condicionado en todo momento, tanto por las aportaciones naturales provenientes de la cuenca vertiente como por las necesidades de actuación que puedan surgir durante todo el proceso», explicaba entonces el organismo, que aseguraba que las comprobaciones realizadas hasta el momento ofrecen «resultados favorables», aunque todavía quedan actuaciones pendientes.
Entre ellas figura un nuevo proyecto para «rematar el sellado de los sumideros» del arroyo Vaquerizas, después de las obras de emergencia ya ejecutadas en el vaso de la presa. La Confederación prevé que esta nueva intervención pueda licitarse y adjudicarse a finales de este año.
Presa Castrovido, Burgos
El pasado 10 de junio, el embalse alcanzó una cota de 1.010,52 metros, la máxima registrada hasta entonces durante esta fase. Posteriormente, el nivel descendió debido a la ausencia de precipitaciones y a las sueltas de unos 500 litros por segundo necesarias para mantener un caudal suficiente en el Arlanza.
Una inversión de 250 millones
El proyecto supone una de las grandes infraestructuras hidráulicas de la provincia de Burgos. La CHD cifró en 2021 en 250 millones de euros la inversión total realizada en el conjunto de la presa principal, la presa de cola y las actuaciones complementarias.
Castrovido fue concebida para regular el río Arlanza y reducir los daños ocasionados por sus crecidas, además de garantizar recursos para el abastecimiento y el regadío. Según la documentación oficial, la infraestructura permitirá atender unas 6.000 hectáreas de regadío y las necesidades de abastecimiento de una población de alrededor de 30.000 habitantes.
Que la puesta en carga todavía no haya terminado no significa que la presa no esté desempeñando ya parte de sus funciones. La CHD destacó su papel durante las crecidas registradas el pasado febrero y calculó que, sin Castrovido, el caudal del Arlanza podría haber alcanzado los 200 metros cúbicos por segundo.