El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, participa en el acto de reconocimiento a Narciso Alonso Cortés.
El legado del poeta e historiador vallisoletano Narciso Alonso Cortés entra en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes
El legado, depositado en la caja 1.059 de la Caja de las Letras, reúne distintas publicaciones, documentos y objetos personales vinculados a su trayectoria
La Caja de las Letras del Instituto Cervantes ha incorporado este martes el legado del poeta, historiador, docente, y académico vallisoletano Narciso Alonso Cortés (Valladolid, 1875-1972), en un acto celebrado en el Instituto Cervantes al que asistieron el director del organismo cultural, Luis García Montero; el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, así como familiares del homenajeado. El legado, depositado en la caja 1.059 de esta cápsula del tiempo, reúne distintas publicaciones, documentos y objetos personales vinculados a la trayectoria del «Poeta de Castilla», como le bautizó Antonio Machado, y a sus facetas como investigador, docente y estudioso de, entre otros, Miguel de Cervantes y José Zorrilla.
García Montero destacó la figura de Alonso Cortés como «poeta, profesor, investigador, historiador de la literatura, crítico y académico», además de subrayar su vinculación con Valladolid y con Cervantes. Precisamente por ello consideró «especialmente significativo» que el nombre del erudito castellano y leonés quede unido a una institución que lleva el nombre del autor del Quijote.
La Caja de las Letras nació precisamente para custodiar la memoria y no solo objetos sino también historias, recuerdos, testimonios de quienes han contribuido a enriquecer nuestra lengua y nuestra cultura«, explicó antes de remarcar el vínculo entre el literato y Valladolid».
Su trayectoria estuvo profundamente vinculada a Valladolid, una ciudad cuya historia y patrimonio estudió y defendió durante toda su vida y a cuya vida cultural contribuyó de manera decisiva, haciendo camino e invitándonos a los que hemos seguido después representando la cultura española a estar siempre con la mirada atenta hacia Valladolid", señaló el director del Instituto Cervantes.
Asimismo, recordó la producción poética de Alonso Cortés y sus estudios sobre autores como Lope, Quevedo, Zorrilla y Espronceda, además de citar algunas de sus obras, entre ellas 'La Mártir' (1894), 'La Mies de Hogaño' (1911) y 'Árbol Añoso' (1914). No se resistió, además, a recitar unos versos que Antonio Machado dedicó al homenajeado: «En tu árbol viejo anida un canto adolescente, del ruiseñor de antaño la dulce melodía. Poeta, que declaras arrugas en tu frente, tu musa es la más noble: se llama Todavía».
Reconocimiento a una de las grandes figuras de la cultura vallisoletana: Narciso Alonso-Cortés, en el marco de las actividades conmemorativas por el 150 aniversario de su nacimiento. Su legado será depositado en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes
Por su parte, el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, enfatizó la importancia de este homenaje en la Caja de las Letras: «Decía don Luis García Montero que este es un acto humilde, y a mí me parece que es un acto abrumador». Y al hilo de esto destacó la importancia de la cultura: «Estos son cajas de caudales en su origen. De hecho las cajas de caudales antiguas que hay aquí son plateadas, pero se acaban convirtiendo en cajas doradas cuando su función es la de cumplir como caja de las letras. ¿Qué quiero decir con ello? Que el verdadero oro de los seres humanos está en la cultura», según recoge Ical.
Carnero consideró, además, que el depósito del legado permite reforzar el vínculo entre Valladolid y el Instituto Cervantes a través de la figura de Alonso Cortés. «Hablar de don Narciso Alonso Cortés es necesariamente hablar de Valladolid, de Cervantes y, por supuesto, de Zorrilla», resaltó, subrayando en este sentido que este acto «es una relación de comunicación muy directa, extraordinaria, entre Valladolid y Madrid» que se produce a través del Instituto Cervantes".
Mientras, la bisnieta del homenajeado, Mariola Alonso Cortés, agradeció al Instituto Cervantes que haya escogido a su antepasado como figura merecedora de formar parte de la Caja de las Letras, al tiempo que definió a su bisabuelo como «un humanista, con vocación docente y con vocación cervantista» y destacó su carácter «enormemente polifacético». También quiso poner en valor la relación de Alonso Cortés con su ciudad: «Don Narciso siempre decía, literalmente, que Valladolid era el amor de sus amores», señaló, reconocimiento en este sentido que ese amor «lo demostró toda su vida y Valladolid le correspondió de la misma manera».
El contenido del legado
Entre las piezas depositadas en la caja 1.059 figura el 'Volumen cervantino', editado por el Ayuntamiento de Valladolid en 2005 con motivo del cuarto centenario de la primera publicación del 'Quijote', que reúne la obra de Alonso Cortés relacionada con Cervantes.
También se incorpora 'Zorrilla, su vida y su obra', una investigación de unas 6.000 páginas dedicada al poeta vallisoletano José Zorrilla y que el poeta Gerardo Diego, discípulo de Alonso Cortés, definió como la «obra maestra» de su faceta como investigador, historiador y crítico de la literatura.
El legado incluye además dos manuales, la 'Gramática de la lengua castellana', de 1943, y el 'Manual de composición literaria', vinculados a su trayectoria docente. La selección bibliográfica se completa con la biografía 'Narciso Alonso Cortés, vida y obra', escrita por Victorina Alonso Cortés.
El conjunto incluye también varias cartas. Entre ellas figura una misiva que Alonso Cortés escribió en 1905 a Marcelino Menéndez Pelayo sobre sus investigaciones acerca de un antiguo ejemplar del 'Quijote'; dos cartas dirigidas al marqués de la Vega-Inclán relacionadas con la Biblioteca Popular de la Casa Cervantes; y una carta de Antonio Machado fechada en septiembre de 1916, en la que agradecía a Alonso Cortés el envío de sus cuentos y elogiaba su trabajo. Precisamente el poeta sevillano también se incluye el original del poema que dedicó en 1914 a Alonso Cortés, titulado 'A Narciso Alonso Cortés, poeta de Castilla'.
Asimismo, incorpora una fotografía del homenajeado correspondiente al año de su jubilación como catedrático, coincidente con su ingreso en la Real Academia Española, y un estuche de piel con un plumier, un abrecartas, un sello, una pluma y un lápiz.