Agentes de la Guardia Civil de Tráfico, en una imagen de archivo
Detenido un conductor portugués de 81 años tras atropellar a un operario de carreteras en Salamanca y huir
El vehículo implicado en el siniestro tiene matrícula francesa y fue localizado apenas tres horas después del accidente en la zona norte de Burgos
La Guardia Civil ha detenido a un hombre de 81 años y nacionalidad portuguesa como presunto autor de un delito de lesiones graves por imprudencia grave y otro contra la seguridad vial por el abandono del lugar del accidente, tras atropellar a un operario de mantenimiento de vías en la A-62, a la altura del kilómetro 209, en el término municipal de Parada de Rubiales (Salamanca). El trabajador se encuentra en estado crítico.
El suceso se produjo sobre las 09.23 horas del jueves, cuando la víctima, de 57 años, se encontraba desarrollando sus funciones en la citada carretera. Tras el impacto, el vehículo implicado, con matrícula francesa, abandonó el lugar sin prestar auxilio al trabajador, quien tuvo que ser trasladado en helicóptero hasta el Hospital Clínico Universitario de Salamanca debido a la gravedad de las lesiones sufridas, según informaron a Europa Press fuentes del Instituto Armado.
Agentes de la Unidad de Investigación de Siniestros (UNIS) del Subsector de Tráfico de Salamanca se personaron en el punto kilométrico para realizar la correspondiente inspección técnico-ocular. En el transcurso de la investigación, los efectivos localizaron varios fragmentos del turismo y determinaron que se trataba de un Peugeot 308 de color gris claro, fabricado entre 2008 y 2012, por lo que se dio el aviso a las patrullas de Castilla y León.
Fibras textiles en el paragolpes
Posteriormente, a las 12.45 horas, agentes del Subsector de Tráfico de Burgos localizaron el automóvil circulando a la altura del kilómetro 45 de la AP-1, en Grisaleña (Burgos), sentido Francia. Al interceptar el turismo, que presentaba desperfectos en la parte anterior derecha compatibles con un atropello a alta velocidad, se cotejó el daño con las piezas recuperadas y se hallaron fibras textiles de alta visibilidad idénticas a las de la ropa del operario.
La Guardia Civil ha destacado la importancia de la inspección ocular y la coordinación entre unidades, lo que ha permitido interceptar el vehículo tras recorrer más de 250 kilómetros y evitar que saliera de España.