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Salamanca revive la grandeza de su Semana Santa con una procesión extraordinaria de 17 pasos
La cita, integrada en el XXXVII Encuentro Nacional de Cofradías, convirtió durante horas el corazón de la ciudad en un gran escenario procesional
Salamanca vivió el sábado una jornada de Semana Santa en pleno septiembre con la celebración de la procesión extraordinaria 'Vía Áurea', un cortejo multitudinario que llevó a las calles del centro histórico 17 pasos y cerca de un millar de participantes en una tarde marcada por el calor, la música y la expectación de vecinos y visitantes. La cita, integrada en el XXXVII Encuentro Nacional de Cofradías, convirtió durante horas el corazón de la ciudad en un gran escenario procesional, con las imágenes de distintas hermandades reunidas excepcionalmente para recorrer juntas el centro histórico salmantino.
La singularidad de la cita estuvo en esa concentración excepcional de imágenes, cofrades y música en un mismo recorrido. Cada hermandad abandonó durante la tarde su sede habitual para integrarse en un cortejo común que permitió contemplar en apenas unas horas buena parte del relato de la Semana Santa salmantina.
La procesión ofreció de este modo una imagen difícil de repetir fuera de una convocatoria de estas características, con pasos que habitualmente protagonizan momentos diferentes de la Semana Santa compartiendo esta vez un mismo itinerario, como recoge Ical.
La procesión Vía Áurea del XXVII Encuentro Nacional de Cofradías
Desde la Puerta del Obispo de la Catedral Nueva, punto de partida del recorrido, el cortejo comenzó a tomar forma a las 17.30 horas con la salida de la Cruz de Guía. A partir de ese momento, las imágenes fueron abandonando el templo de manera escalonada, separadas por varios minutos, en una sucesión que se prolongó durante más de tres horas y que permitió contemplar reunidas estampas que habitualmente solo coinciden en las calles durante la Semana Santa ordinaria. El calor, especialmente presente a lo largo de la tarde, no impidió que el público se echara a las calles para seguir el paso de las hermandades por un itinerario de 1,4 kilómetros.
La procesión avanzó por la plaza de Juan XXIII, Calderón de la Barca, Libreros, plaza de San Isidro, Compañía, Prior, Prado y Juan del Rey antes de alcanzar el Corrillo y entrar en la Plaza Mayor. Desde allí, el cortejo continuó por la plaza del Poeta Iglesias, Sánchez Barbero y la Rúa Mayor hasta alcanzar la isleta de la Rúa, en un recorrido que permitió que la Pasión salmantina se desplegara por algunos de los espacios más reconocibles del casco histórico. La Universidad, la Clerecía, San Benito y el Palacio de Monterrey quedaron también integrados en el itinerario de una tarde excepcional para la ciudad.
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La 'Vía Áurea' ofreció además un relato ordenado de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. La Borriquilla y la Oración en el Huerto abrió una secuencia a la que se sumaron después el Prendimiento, Jesús Flagelado, el Vía Crucis, el Rescatado, Jesús Nazareno y María Santísima del Dulce Nombre. El tercer tramo incorporó a Jesús Despojado, Jesús del Perdón, el Cristo de la Agonía Redentora y La Piedad, mientras que el Cristo de la Liberación, Nuestra Señora del Silencio, Nuestra Señora de la Soledad y Jesús Resucitado cerró la sucesión de imágenes.
La Plaza Mayor se convirtió en uno de los grandes puntos de atención de la jornada. La llegada de las primeras cruces de guía se produjo en torno a las 19.30 horas, mientras que el paso de todo el cortejo frente al Ayuntamiento se prolongó durante varias horas debido a la salida escalonada de las 17 imágenes. El espacio monumental ofreció así una de las estampas más singulares de la tarde, con las diferentes hermandades atravesando de forma sucesiva el ágora salmantina antes de continuar hacia la Rúa Mayor.
La música fue otro de los elementos protagonistas de una procesión concebida para mostrar la Semana Santa salmantina en toda su dimensión. Hasta 16 colectivos, entre bandas, agrupaciones y capillas musicales, acompañaron a las hermandades, con formaciones procedentes tanto de Salamanca como de otros puntos de España. El sonido de las marchas fue acompañando el avance de los pasos por las calles del centro, sumándose al ambiente propio de una jornada que ha reunido en la ciudad a participantes llegados de distintos lugares del país.
El cortejo fue avanzando hacia la Rúa Mayor mientras la tarde daba paso progresivamente a la noche. La primera cruz de guía alcanzó este tramo alrededor de las 20.00 horas y el último de los pasos, Jesús Resucitado, en torno a las 22.30 horas. El recorrido oficial quedó completado con la salida del Resucitado hacia las 23.00 horas, aunque después cada hermandad continuó su camino de regreso hacia sus respectivas sedes canónicas.
De esta manera, la procesión dejó tras de sí horas de actividad procesional desde la salida de la primera cruz de guía hasta la conclusión del recorrido oficial del último paso. Algunas imágenes regresaron a la Catedral, mientras que otras emprendieron itinerarios hacia templos y sedes como La Purísima, San Esteban, la Vera Cruz o el Colegio Arzobispo Fonseca. Jesús Resucitado puso el punto final a la procesión extraordinaria con su regreso a la capilla de la Vera Cruz.
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La 'Vía Áurea' culminó así una jornada en la que Salamanca respiró ambiente de Semana Santa en pleno mes de septiembre. El centro histórico fue durante horas un continuo ir y venir de túnicas, pasos, bandas y público, con la piedra dorada de la ciudad como escenario de un cortejo planteado como una gran muestra de la Semana Santa salmantina. Una celebración extraordinaria que llevó la Pasión a las calles fuera de su calendario habitual y que transformó por una tarde a Salamanca en punto de encuentro del mundo cofrade nacional.