La ciudad de Burgos acogió un año más con ilusión los festejos en torno a la figura de Rodrigo Díaz de Vivar, y regresó al Medievo para disfrutar de actividades de todo tipo, desde talleres artesanos, hasta bailes medievales, combates, torneos, exposiciones, y hasta un mercado medieval con hasta 150 puestos con productos artesanales de todo tipo, que se sitúa en los paseos del Espolón y Marceliano Santamaría