Aurora Calvo, joven bejarana fallecida en 1933 con solo 31 años

Aurora Calvo, la salmantina a la que quieren beatificar tras sanar a un paciente con cáncer

La localidad de Béjar vuelve a mirar a Roma mientras la historia de su venerable vecina entra en una fase decisiva tras detectar el posible milagro

La figura de Aurora Calvo Hernández-Agero, la joven bejarana fallecida en 1933 con solo 31 años tras ofrecerse como alma víctima por los pecados del mundo, vuelve a ocupar un lugar central en la vida religiosa de Béjar. Después de 70 años de espera, la causa para su beatificación podría dar un giro decisivo, ya que la comisión Pro Beatificación ha detectado un posible milagro atribuido a su intercesión, un hecho que, de confirmarse, abriría la puerta a su declaración como beata.

El vicepostulador de esta causa, el sacerdote Guillermo Gómez, ha asegurado que un paciente con cáncer en fase terminal habría experimentado una curación completa tras encomendarse a la bejarana. La comisión también ha tenido conocimiento de otro caso similar, el de una mujer que pidió simultáneamente la intercesión de Aurora y del Padre Pío, motivo por el cual ese segundo episodio ha sido descartado como candidato a milagro.

La verificación del caso seleccionado será rigurosa, se esperan los informes médicos oficiales, y posteriormente se constituirá un tribunal en Plasencia, integrado por médicos y teólogos, cuya composición será enviada al Vaticano para que la Congregación para las Causas de los Santos determine si la curación puede considerarse sobrenatural. Con ese paso sería proclamada beata, lo que permitiría su culto público en la diócesis. Para alcanzar la santidad, sería necesario un segundo milagro de características similares.

La bejarana Aurora Calvo

Mientras, en el museo de la calle Mayor de Béjar dedicado a Aurora Calvo ya se exhibe el pequeño ataúd donde reposaron sus restos, exhumados en junio de este año, y la lápida del cementerio de San Miguel. Además, se han localizado unas 40 cajas de documentos en Plasencia que contienen escritos inéditos de la venerable, fundamentales para profundizar en su vida y obra. También se proyecta la creación de un busto de Aurora Calvo.

El problema actualmente radica en la necesidad de fondos económicos para avanzar con los trámites necesarios.

Su vida en Béjar e inclinación religiosa

Aurora Calvo nació en Béjar el 9 de diciembre de 1901, en una familia vinculada a la industria textil. Desde muy joven mostró una profunda inclinación religiosa y una devoción intensa al Sagrado Corazón. A los 18 años se ofreció como alma víctima, una decisión que marcó su vida espiritual y sus padecimientos posteriores, con grandes sufrimientos y enfermedades, como se asegura en su biografía.

Su vocación religiosa se vio condicionada por la necesidad de cuidar a su madre, pero aun así llegó a coordinar a más de doscientas catequistas en Béjar y su comarca, en un momento especialmente complejo para la Iglesia española. Su vida quedó reflejada en más de 2.000 escritos espirituales, cartas y diarios que hoy en día constituyen una fuente esencial para comprender su misticismo y su entrega.

Aurora murió el 22 de noviembre de 1933 a causa de una bronconeumonía, sin haber cumplido los 32 años. Fue declarada venerable en 2022, tras el reconocimiento de sus virtudes heroicas por parte de la Santa Sede.