Vista aérea de la cima de la Peña de Francia, con el santuario, la hospedería, y el repetidor de telecomunicacionesAlfontinto / Wikimedia

​La fe alcanza los 1.700 metros en Castilla y León con el santuario mariano con mayor altitud del mundo

En 1434 un peregrino aseguró haber encontrado una imagen de la Virgen en esta peña y a partir de entonces se levantó el conjunto monástico que hoy conocemos

El Santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia, encaramado a 1.727 metros de altitud en la Sierra de Francia salmantina, no es solo el santuario mariano más elevado del mundo, sino un escenario que produce uno de los paisajes espirituales más sobrecogedores de España.

La Peña de Francia emerge como un coloso pétreo que domina el horizonte del Campo Charro, desde donde se alcanzan a ver las sierras de Tamames, Béjar y Gredos, y, en días limpios, incluso las tierras extremeñas de Las Hurdes.

El santuario parece un vigía antiguo, pero no deja de ser un enclave improbable para levantar un templo en un lugar tan remoto y tan difícil de alcanzar durante los inviernos, en los que la nieve lo vuelve casi inaccesible.

La historia comienza en 1434, cuando Simón Vela, peregrino francés, aseguró haber encontrado en lo alto de la peña una imagen de la Virgen. A partir de ese hallazgo, los dominicos asumieron la custodia del lugar y comenzaron a levantar, piedra a piedra, el conjunto monástico que hoy se conoce.

Espectacular imagen de la Peña de Francia nevada con el Santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia, la hospedería y el repetidor de telecomunicacioneshttps://www.jmatesanz.com/

La cueva donde Vela encontró la imagen se convirtió en la Capilla de la Blanca, uno de los rincones más íntimos y simbólicos del santuario.

El templo principal, de estilo gótico sobrio, fue construido en el siglo XV para soportar las condiciones extremas de la cima. Su belleza reside precisamente en la austeridad y en la solidez.

Este lugar, dedicado a la advocación mariana de la Natividad de María, fue declarado Conjunto Histórico en 1956 y está regido por los frailes dominicos, quienes fueron encargados de su cuidado en 1437.

La torre (que alcanza la cota máxima de 1.727 metros) funciona como un faro espiritual pero también geográfico. Desde su terraza superior, el vértice geodésico marca el punto más alto de la Peña de Francia.

Virgen de la Peña de Francia, en el interior del santuarioIsabel de la Calle

En torno a una plaza central porticada se levantan el convento, la hospedería del siglo XV y el rollo jurisdiccional del siglo XVI, testimonio de los privilegios concedidos por la Corona al monasterio.

Pocos lugares en España ofrecen una panorámica tan vasta. Desde la cima, la mirada se pierde en un mosaico de sierras, llanuras y embalses. Quizá por eso, durante los meses de verano, el santuario se llena de peregrinos, viajeros y parejas que eligen este enclave para celebrar bodas frente a la imagen de la Virgen Negra, preservada desde el siglo XV mediante un ingenioso sistema que permite ver la talla original a través de una mirilla.

Capilla de la Blanca y cueva donde fue encontrada la VirgenIsabel de la Calle

Cada 8 de septiembre, la fiesta de la Virgen de la Peña de Francia transforma la montaña en un escenario de música, danzas serranas, gaita y tamboril. Es un recordatorio de que, pese a su aislamiento, el santuario sigue siendo un corazón cultural para los pueblos de la Sierra de Francia, que esconde un curioso nombre etimológico.

Curioso nombre etimológico

Este procede de los siglos XI y XII, cuando la zona se quedó despoblada después de la Reconquista y la expulsión de los musulmanes, el rey Alfonso VI pidió repoblar la zona con gente de origen galo. De ahí el nombre de la cadena montañosa, de ahí el nombre de esta cima, reconocible desde kilómetros a la redonda.

El santuario no solo incluye la iglesia, sino también otros edificios y espacios de interés como el convento, construido entre los siglos XV y XVIII, que alberga un aljibe conocido como el Pozo Verde, un refectorio y un claustro. También hay una hospedería que data del siglo XV y conserva el escudo real de Juan II de Castilla.

Otra de las capillas exteriores del santuario de la Peña de FranciaIsabel de la Calle

La plaza, rodeada de soportales, donde destaca el rollo jurisdiccional del siglo XVI, con escudos de Castilla y León, los dominicos y la Virgen es otro lugar donde detenerse. Además, también son muy visitadas las capillas exteriores, entre ellas, la capilla de La Blanca, construida sobre la cueva donde se halló la imagen de la Virgen, y las capillas de San Andrés y el Santo Cristo.

Finalmente, el conjunto también incluye una antena de telecomunicaciones que coexiste con los elementos históricos y religiosos del lugar y destaca por su altura.

Curiosidad deportiva

Como curiosidad, este lugar podrá ser un final de etapa de la Vuelta ciclista a España de 2027, lo que dará una publicidad extra a la Peña de Francia.

Si bien es algo que la organización de la carrera ciclista llevaba muchos años sopesando, el problema del estado de la carretera, muy descarnada, sobre todo en la parte final, desechaban esta opción. Ahora, con el inconveniente del asfalto solventado, ha sido cuestión de encajar la agenda y parece que 2027 será el año del estreno de un final de etapa que va a enamorar, quizá con salida desde Béjar, gracias a la belleza de la zona.