Varios motoristas participan con sus motos en el desfile de las antorchas en la concentración motera PingüinosPhotogenic / Claudia Alba / Europa Press

Valladolid

A juicio un hombre que asestó tres puñaladas a otro por bailar con su ex en la concentración motera Pingüinos

Si bien el procesado ha alegado un consumo abundante de alcohol y ketamina durante esa jornada, el auto señala que no es posible determinar de forma objetiva cuál era su situación psicofísica

El Tribunal de Instancia Sección de Instrucción Plaza número 2 de Valladolid ha decretado el procesamiento de J. A. F. como autor de un delito de homicidio en grado de tentativa por asestar, presuntamente, tres puñaladas a otro varón durante la última concentración motera Pingüinos.

Los hechos se produjeron el pasado 11 de enero sobre las 06.30 horas en la campa de la cita motera, situada en la carretera de Rueda de la capital vallisoletana, cuando el procesado se acercó al agredido, R. P. A, mientras éste hablaba y bailaba con la exnovia del supuesto agresor.

Acto seguido, el ahora procesado asestó, presuntamente, tres puñaladas por la espalda y en el brazo a la víctima con un arma blanca de unos 20 centímetros, provocándole lesiones de extrema gravedad y riesgo vital de las que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente de urgencia de cirugía vascular en el Hospital Clínico Universitario.

El autor de las puñaladas se encuentra en prisión provisional sin fianza desde el pasado 13 de enero, medida que la magistrada ha acordado mantener en la misma resolución a la que ha tenido acceso Europa Press. Asimismo, el juzgado le ha requerido una fianza de 5.000 euros para el aseguramiento de las responsabilidades pecuniarias.

Los hechos relatados, según recoge en su auto la magistrada-jueza, revisten los caracteres de un delito homicidio en grado de tentativa previsto y penado en los artículos 138 y 16 del Código Penal, por lo que procede decretar el procesamiento del presunto autor, según los mandatos del art. 384 de la Ley de enjuiciamiento criminal.

Respecto de la situación administrativa de la causa, las actuaciones comenzaron inicialmente como diligencias previas y posteriormente se han transformado en sumario ordinario por delitos graves. La jueza ha determinado la existencia de indicios racionales de criminalidad basados en las diligencias de la Policía Nacional, los atestados, declaraciones de testigos y víctima e informes médicos.

En relación con el estado del acusado, las pruebas no han apreciado ningún trastorno ni afectación psiquiátrica que altere sus capacidades. Si bien el procesado ha alegado un consumo abundante de alcohol y ketamina durante esa jornada, el auto señala que no es posible determinar de forma objetiva cuál era su situación psicofísica exacta en el momento de la agresión.