Portal de la calle Camelias, en Salamanca, en cuyo patio se colocó la piscina 'ilegal'Isabel de la Calle

Salamanca ficha al vecino que pudo hacer colapsar su edificio por poner una piscina pero sospecha de un pacto

Urbanismo recibió en mayo un escrito alertando de la presencia de una piscina en un patio comunitario, aunque se sospecha de un acuerdo entre vecinos

El Ayuntamiento de Salamanca ha logrado identificar al 'culpable' de la colocación de una piscina instalada en un patio comunitario del edificio situado en la calle Camelias número 5, en el barrio de Garrido.

El Ayuntamiento se vio obligado, el pasado 16 de septiembre, a emitir una notificación en el BOE por haber resultado imposible entregarla al destinatario en el domicilio señalado hasta en dos ocasiones (en agosto y septiembre).

La historia comenzó el pasado 28 de mayo cuando el área de Urbanismo del Consistorio salmantino recibió un escrito de queja de una comunidad vecina alertando de la presencia de una piscina en un patio comunitario. El informe técnico municipal concluía entonces que, por sus dimensiones, el depósito podría contener hasta dos metros cúbicos de agua, lo que implicaría una sobrecarga superior a 500 kg/m², una cifra que «podría provocar un colapso de la estructura», según recogía literalmente la notificación oficial a la que accedió El Debate.

La publicación del aviso en el BOE fue una forma de dar publicidad a la notificación para que el propietario supiera lo que sucedía con la instalación de la piscina. De hecho, en cuanto se conoció la queja, la piscina fue retirada. Ahora, una vez identificado, se continuará con la gestión del expediente sancionador que tiene abierto.

Calle Camelias, donde se encuentra el patio en el que estaba la piscina 'ilegal'Isabel de la Calle

Sin embargo, fuentes municipales consultadas aseguran que desde el principio se ha sospechado que la colocación de la piscina se debió a un acuerdo entre varios vecinos que han disfrutado de la misma y por eso no se acusarán entre ellos. De ahí que tras intentar localizar al responsable, el Ayuntamiento siguiera sin conocer a la persona que debía responder a esta falta a finales de septiembre.

Por otro lado, el Ayuntamiento señalaba este pasado verano que el patio donde se ubicó la piscina era un elemento común del edificio, sin divisiones que permitieran identificar a priori al responsable directo de la instalación. Por ello, la administración municipal recordaba que, de no haberle identificado, la comunidad de propietarios sería la responsable última del uso del elemento común.

Por último, el montante de la sanción está por determinar, hasta que no se cierre el expediente.