Primeras imágenes de la Renault en ValladolidArchivo Municipal de Valladolid

El nacimiento de FASA

El empeño de un militar por llevar Renault a Valladolid que dio origen a la automoción moderna en España

Este lunes se cumplen 75 años desde que el BOE diera luz verde al proyecto del ingeniero militar Manuel Jiménez‑Alfaro

El 19 de octubre de 1951, el Boletín Oficial del Estado autorizó la instalación en Valladolid de una fábrica para producir automóviles Renault 4CV. Aquella decisión administrativa, promovida por el ingeniero militar Manuel Jiménez‑Alfaro, marcó el inicio de la automoción moderna en España.

A comienzos de los años cincuenta, España vivía una lenta transición hacia la apertura económica. La demanda de automóviles crecía, pero la producción nacional era mínima. Renault, que ya estaba presente en España desde 1901 a través de la distribución, se había convertido en una marca popular, especialmente tras el éxito europeo del Renault 4CV, un vehículo pequeño, robusto y asequible.

En ese contexto, un grupo de empresarios españoles (liderados por el ingeniero militar Manuel Jiménez‑Alfaro) impulsó la idea de fabricar Renault en España bajo licencia. Su empeño personal, según recogen los archivos de la propia compañía, fue decisivo para convencer a Renault y para gestionar la autorización estatal.

El expediente promovido por Jiménez‑Alfaro culminó el 19 de octubre de 1951, cuando el BOE publicó la autorización oficial para instalar en Valladolid una industria dedicada a la fabricación del Renault 4CV. El texto recogía literalmente: «Cumplidos los trámites reglamentarios en el expediente promovido por don Manuel Jiménez Alfaro, en nombre de una Sociedad a constituir, para la instalación en Valladolid de una industria de fabricación de automóviles Renault 4 CV».

El primer ejemplar del Renault 4CV fabricado por FASA-Renault en la factoría de ValladolidMuseo de la Ciencia de Valladolid

Ese día nació formalmente FASA (Fabricación de Automóviles S.A.), con un capital inicial de cinco millones de pesetas y una ambición clara: crear capacidad industrial donde antes solo existía distribución.

La elección de Valladolid

La elección de Valladolid no fue casual. La ciudad contaba con mano de obra cualificada, procedente de talleres ferroviarios y metalúrgicos; infraestructura mecánica consolidada, vinculada al ferrocarril y apoyo institucional, en un momento en que el Estado buscaba descentralizar la industria fuera de Madrid.

Una de las imágenes de los primeros pasos de FASA en ValladolidArchivo municipal de Valladolid

Además, Jiménez‑Alfaro tenía vínculos personales con la ciudad: su madre vivía allí, lo que facilitó su implicación directa en el proyecto.

La importancia de Jiménez‑Alfaro en el desembarco de Renault en España fue subrayada incluso por la propia marca francesa, que publicó un obituario cuando murió en Madrid a los 94 años el 11 de enero de 1992. Entonces reconocieron que él «gestionó personalmente la autorización de la marca Renault para la fabricación y comercialización de automóviles en España».

Fabricación en serie de vehículos en FASA, ValladolidArchivo municipal de Valladolid

Su iniciativa desencadenó una transformación profunda en Valladolid, ya que barrios como La Rondilla o Delicias crecieron al ritmo de la llegada de trabajadores atraídos por los salarios y la estabilidad de FASA, que era un empujón importante para ellos en la España de posguerra.

La autorización del BOE fue el punto de partida. Dos años después, el 12 de agosto de 1953, salía de la nave de Arco de Ladrillo el primer Renault 4CV ensamblado en España. Los once primeros vehículos recorrieron la ciudad hasta la plaza del Ayuntamiento, un gesto simbólico que anunciaba el nacimiento de una industria que marcaría generaciones.

Desde aquella autorización del 19 de octubre de 1951, FASA (hoy Renault Group España) ha producido más de 30 modelos y ha convertido a Valladolid y Palencia en centros estratégicos de la automoción europea.