Martínez, Sánchez, Puente y Redondo, este lunes, en un mitin del PSOE en ValladolidLeticia Pérez / Ical

El PSOE de Sánchez se presenta en Valladolid como «el partido del amor» frente al «odio» de PP y Vox

El presidente del Gobierno se da un baño de masas en un mitin en el que ha pedido el voto el 29N para blindar las pensiones contra «los de las tijeras y la motosierra»

Ante unas 2.800 personas, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, subía al escenario montado por el PSOE en la Cúpula del Milenio de Valladolid, donde al poco de comenzar su intervención, era interrumpido al grito de «¡Begoña, Begoña!», en alusión a su mujer. Sánchez, que protagonizaba su segundo mitin en Castilla y León dentro de la precampaña de los comicios generales del próximo 29 de noviembre, articulaba su discurso en torno a las pensiones, el pacifismo o el feminismo. «¡Presidente! Presidente!», jaleaban los simpatizantes socialistas.

«La fuerza de la gente es la que nos ha llevado a precipitar las elecciones», indicaba Sánchez, antes de recordar a Maricarmen Abascal, que «murió desahuciada y nos dijo que lo que había sufrido ella no lo sufriera nadie más». El líder socialista instaba a apostar «todo al rojo» el 29N, para tener «cuatro años más de avance» en vez de «retroceder cuatro décadas». «Hasta la propia derecha cree que va a ganar el PSOE», apuntaba Sánchez, quien decía que el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, «parece no estar en forma». «Insultan, mienten y recortan», seguía, antes de indicar que «pretenden gobernar con «el de la motosierra», en alusión al presidente argentino, Javier Milei.

Sobre la ley de nietos, afeaba a PP y Vox que planteen un recurso ante el Tribunal Supremo para que «no voten los descendientes de los represaliados del franquismo». «Tienen el mismo derecho a votar los nietos del exilio republicano que los del régimen franquista. Faltaría más», reflexionaba, antes de decir que quieren poner «pie en pared» a los de los «aticazos», en referencia, en una crítica no demasiado velada contra la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso. Posteriormente, Sánchez prometía revalorizar las pensiones y subir el Salario Mínimo Interprofesional. «Ahora que los de las tijeras y la motosierra tienen en el punto de mira las pensiones, la mejor manera de protegerlo es llenando las urnas el 29N», arengaba el presidente del Gobierno, quien pedía «una victoria no como la de 2023, sino amplia, del PSOE, de las fuerzas progresistas, para seguir avanzando». «¡Vamos a gobernar cuatro años más!», zanjaba.

El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, participa en un mitin en ValladolidLeticia Pérez / Ical

Con casi una hora de retraso, el mitin socialista de este lunes en Valladolid comenzaba con el objetivo claro de agitar el miedo a «la derecha y la ultraderecha» (también internacionales) y a los «tecno oligarcas» y «los poderosos», entre otros, en lo que está siendo uno de los ejes de la campaña para las generales.

Pedro Sánchez ríe junto a Óscar Puente, este lunes, en un mitin en ValladolidLeticia Pérez / Ical

El acto comenzaba con un vídeo en el que sucedían declaraciones de dirigentes del PP y Vox, así como de periodistas de derechas, criticando a Sánchez, para después introducir algunos de los presuntos logros de su Gobierno, gracias a los cuales «España es hoy la referencia progresista en Europa y en el mundo». Tras sonar los acordes de Nunca el tiempo es perdido, de Manolo García, lo han hecho los de No nos podrán parar, de la banda vallisoletana Celtas Cortos, que sonaba cada dos por tres.

Y, así, iban desfilando Daniel de la Rosa, Nuria Rubio y Rebeca Torró, con las 'estrellas', el propio Sánchez, Óscar Puente, Ana Redondo y el líder socialista en Castilla y León, Carlos Martínez, saludando en la calle a cientos de simpatizantes socialistas que se habían quedado fuera de la Cúpula del Milenio, abarrotada por dentro, en su mayoría por personas de avanzada edad. Afuera había, asimismo, un grupo de decenas de personas protestando contra el secretario general del PSOE.

Un grupo de personas se concentra en Valladolid contra Pedro SánchezLeticia Pérez / Ical

Dentro, gritos de «¡Pedro, Pedro!». «Estamos con Pedro Sánchez», redundaba la ministra de Igualdad, la primera en intervenir, quien aseguraba que el 29N «vamos a ganar». Y es que, según Redondo, «Pedro» ha defendido al mundo de gente como Netanyahu o Putin. «¡No a la guerra!», coreaba el público, antes de que la ministra enumerara las claves «del modelo para la gente», que prometen los socialistas. «¡Un aplauso para la militancia!», proseguía Redondo, con rostros jóvenes detrás, días después de que Ferraz impusiera a sus candidatos al Senado en Burgos y al Congreso en Palencia pese al voto de sus bases.

«Abolir la prostitución»

«Enfrente tenemos a una derecha extrema y a una extrema derecha», aseguraba Redondo, antes de aseverar que las pensiones públicas corren un grave peligro si PP y Vox llegan a la Moncloa. «Lo que tienen en la cabeza es privatizar las pensiones», afirmaba, antes de prometer que blindarían «el derecho al aborto en la Constitución». Redondo también retomaba esa vieja idea, aparcada tras los escándalos de los Ábalos y 'Titos Bernis', de «abolir la prostitución, la esclavitud del siglo XXI». «Somos la bola blanca de la paz», enfatizaba la ministra de Igualdad, que empleaba la película de moda para inferir que la bola negra del «odio» era la oposición, menciones a Lorca mediante.

Ana Redondo, este lunes, en ValladolidLeticia Pérez / Ical

Tras Redondo, aparecía en escena Puente, quien apuntaba a que sentía «orgullo» de lo que había hecho en la vida, apenas unas horas después de llamar «rata» a un economista en la antigua Twitter. Tras loar a Sánchez, «el mejor presidente del Gobierno que ha tenido España jamás», el exalcalde de Valladolid reivindicaba «el poder del amor» visto en el mitin del domingo en Fuenlabrada, donde Sánchez besó con profusión a su esposa, Begoña Gómez. «Lo que hace este partido es un acto constante de amor. ¡Viva el partido del amor! ¡Viva el Partido Socialista!», continuaba Puente, antes de volver a nombrar las pensiones y a Milei, sobre quien, decía, iba a hacer «un ejercicio de contención para no decir algunas cosas». Aun así, se permitió señalar que «canta como un gato al que una puerta le ha pillado la cola», antes de comparar sus políticas laborales con las del Ejecutivo español.

Según Puente, la derecha está «salivando» con la posibilidad de recortar las pensiones

Y es que, según Puente, la derecha está «salivando» con la posibilidad de recortar las pensiones. «Esa conquista no se les va a ceder nunca. Que pierdan toda esperanza», advertía antes de invitar a PP y Vox a sacar «sus sucias garras» de las mismas y pasar a decir que había que construir un millón de viviendas públicas y que la derecha agitaba el miedo de la okupación.

Después ha intervenido el secretario general del PSOE de Castilla y León, quien ha agradecido a Sánchez su presencia. Martínez insistía en la idea de «la fuerza de la militancia» e insistir en eso del «partido del amor». «A mí me gusta decir que somos el partido con alma», señalaba Martínez –el único con Sánchez en hacer alusión a las víctimas de la nueva dana que sacude el levante español– antes de pedir una ley contra el cambio climático.