Alberto Díaz Pico, consejero de Cultura, Turismo y Deporte de Castilla y León
Vox blinda las ayudas al cine de Castilla y León frente al «adoctrinamiento ideológico»
El rechazo al sesgo ideológico de los recursos públicos figura entre los compromisos que Vox y PP asumieron en su acuerdo de Gobierno tras las elecciones de marzo
El «adoctrinamiento ideológico» no tendrá cabida en las subvenciones al cine de Castilla y León. Así lo ha establecido la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, dirigida por Vox, en una convocatoria que también excluye la financiación de «actuaciones de propaganda partidista o de apoyo expreso a opciones políticas concretas».
La medida figura en la orden publicada el pasado 9 de octubre en el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL), que regula las ayudas de 2026 a la producción, preproducción y distribución de proyectos audiovisuales. La convocatoria contempla largometrajes, documentales, obras de ficción y episodios piloto de series de televisión y animación, entre otras producciones.
En concreto, las bases establecen que «el beneficiario deberá desarrollar las actividades subvencionadas con pleno respeto a los principios de objetividad, neutralidad institucional, pluralismo y servicio al interés general, por lo que no podrán destinarse los fondos públicos concedidos al amparo de esta convocatoria a actuaciones que impliquen adoctrinamiento ideológico, propaganda partidista o apoyo expreso a opciones políticas concretas».
La disposición afecta al destino de los fondos públicos concedidos y no supone una prohibición de producir o exhibir películas con contenido político o ideológico. Sin embargo, la orden no concreta qué debe entenderse por adoctrinamiento ideológico ni establece criterios específicos para determinar cuándo una producción podría incurrir en esa circunstancia.
Un compromiso recogido en el pacto con el PP
El rechazo a la utilización ideológica de los recursos públicos ya figuraba entre los compromisos que Vox asumió junto al Partido Popular en el acuerdo para formar Gobierno de coalición en Castilla y León tras las elecciones de marzo.
En concreto, el punto 19.2 del documento, titulado Revisión de entidades públicas y leyes ideológicas, establecía que «se garantizará que toda la acción del Gobierno de la Junta de Castilla y León se inspirará en los principios de libertad, eficiencia y austeridad, renunciando expresamente a todo intento de imprimir cualquier sesgo ideológico o condicionar el libre pensamiento y juicio de los ciudadanos».
El acuerdo también recogía el compromiso de ambos socios de «derogar o, en su caso, reformar, cualquier disposición normativa, ente u organismo, que, en su desarrollo o efecto práctico actual, se demuestre superfluo o ineficiente».
Desde que el consejero del área, Díaz Pico, tomó posesión del cargo en junio, anunció que introduciría cambios en la Consejería de Cultura para alejarla de la «ideologización» y de la «progresía».
El ministerio de Cultura recurrirá la orden
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha anunciado que su departamento recurrirá en los tribunales la orden de las ayudas al cine que impulsa el Gobierno de Castilla y León. «Tratar de condicionar las ayudas que se dan a la creación en nuestro país a criterios ideológicos y políticos es una forma de censura que no pienso tolerar», ha dicho en declaraciones a los medios en Barcelona.
Urtasun considera «absolutamente inaceptable» la resolución del gobierno autonómico, y ha subrayado que es un ataque a la libertad de expresión y que no va a tolerar que se ejerza ningún tipo de censura. «Como ministro de Cultura no voy a tolerar que ninguna administración de nuestro país trate de ejercer la censura a través de las convocatorias de apoyo a la creación», ha incidido. «Quiero ser muy firme y tengo un mensaje muy claro para el gobierno de Castilla y León, para el PP y para Vox: no lo pienso tolerar mientras yo sea ministro de Cultura», ha añadido.
También se ha mostrado critico con la media el Ministro de Transportes, Óscar Puente, que ha acusado a la Junta de Castilla y León de actuar como una «dictadura» por sus requisitos para las ayudas al cine.