La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo en funciones, Yolanda Díaz (2d), el líder de Junts y eurodiputado, Carles Puigdemont (2i), el dirigente de En Comú Podem, Jaume Asens (1i) y el eurodiputado Antoni Comín (1d) durante un encuentro en el Parlamento europeo, a 4 de septiembre de 2023, en Bruselas (Bélgica). La vicepresidenta segunda del Gobierno y líder de Sumar se ha reunido con el expresident de la Generalit, Carles Puigdemont, quien se encuentra huido de la justicia, han finalizado su encuentro este lunes en el Parlamento Europeo en Bruselas "optimistas" y han asegurado que habrá más reuniones.
04 SEPTIEMBRE 2023;SUMAR;JUNTS;INVESTIDURA;REUNIÓN;CATALUNYA;CATALUÑA
SUMAR
04/9/2023

Jaume Asens, Yolanda Díaz, Carles Puigdemont y Antoni Comín en BruselasEFE

Sumar pasa de enemigo histórico a comparsa de Junts en pocas semanas

La alta burguesía catalana, que votó masivamente por Trias, asiste ahora, silente, al espectáculo de que fuerzas históricamente antagonistas estén teatralizando un pacto entre partidos con programas incompatibles en materia económica y social

La política hace extraños compañeros de cama y Junts y Sumar, o lo que es lo mismo en términos históricos, CiU e Izquierda Unida han pasado de ser archienemigos y representar a dos segmentos de la sociedad catalana claramente diferenciados, como eran la burguesía y las clases populares residentes en el área metropolitana de Barcelona, a ser aliados y defensores de privilegios de la clase política independentista. En Barcelona son muchos los que se frotan los ojos, con incredulidad, al ver las carantoñas entre Díaz y Puigdemont.

Finales de junio de 2023: Ada Colau, la derrotada candidata de Sumar a las elecciones municipales en Barcelona, entrega la alcaldía de Barcelona al PSC para evitar que el ganador, el candidato de Junts, Xavier Trias, acceda a la alcaldía de la Ciudad Condal. Un mes más tarde, sin mediar acto de contrición alguno, la líder de Sumar, Yolanda Díaz, se desplaza a Bruselas para rendir pleitesía al líder de Junts, Carles Puigdemont, y con ese gesto entierra, de un plumazo, cuatro décadas de confrontación entre Junts y Sumar (y todas las marcas que precedieron a ambos).

A su vez, Junts, que durante la campaña municipal se reivindicaba literalmente como «látigo de Ada Colau», ha pasado de fustigar a Colau a acudir a sus actos para aplaudir a rabiar, tal como hizo Quim Forn exconsejero de Interior – indultado por el Gobierno de Sánchez a mediados de esta semana cuando Yolanda Díaz presentó su propuesta de ley de amnistía en el Ateneo barcelonés, un lugar decadente donde subvencionados y mimados por el régimen nacionalista se cuentan sus grandezas y se pelean entre ellos.

Jaume Asens, junto a Yolanda Díaz en un acto electoral

Jaume Asens, junto a Yolanda Díaz en un acto electoralEFE

Tras las últimas elecciones autonómicas catalanas, en febrero de 2021, Jéssica Albiach, líder de los Comunes (la marca de Sumar en Cataluña), afirmó que «es el momento de que Junts se quede fuera del Gobierno de Cataluña». La misma Albiach, en un giro copernicano de guion, fue la encargada de reconocer, por primera vez, a finales de julio de 2023, que Sumar y Junts estaban negociado el Gobierno de España. Lo que para Albiach no era bueno para Cataluña ahora sí lo es para España.

Albiach ha pasado de quejarse en mayo de 2021 de que el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, «no nos garantiza que Junts quede fuera del Gobierno» a suplicar a Junts que apoye la investidura de Pedro Sánchez y, como pedrea, que su líder temporalmente en paro, Ada Colau, se convierta en ministra de vivienda del nuevo Gobierno de España.

La alta burguesía catalana, que votó masivamente por Trías, como demuestran los resultados electorales de los barrios donde residen, como Sarria–San Gervasio en Barcelona, asiste ahora, silente, al espectáculo de que fuerzas históricamente antagonistas estén teatralizando un pacto entre partidos con programas incompatibles en materia económica y social. Pero ya se sabe que en Cataluña en nombre del nacionalismo y la independencia todo se justifica.

Albiach, en una entrevista como candidata a la presidencia de la Generalitat en febrero de 2021 concedida a la Agencia Catalana de Noticias ACN, afirmó con rotundidad ”nosotros no pactaremos jamás con Junts per Cataluña”. Jamás para Albiach han sido dos años y medio, el tiempo que ha transcurrido entre las elecciones catalanas y las generales del 23 de julio de 2023, que han arrojado como resultado la necesidad de que Puigdemont vote la investidura a favor de Sánchez para que Sumar mantenga sus carteras ministeriales.

En esa misma entrevista, Albiach decía que no era el momento de hablar de referéndums para «no generar expectativas que no se pudieran cumplir». El bajón de los Comunes en Cataluña, tras la derrota de Ada Colau en las municipales, era tan grande que el presidente del grupo parlamentario de Unidas Podemos, Jaume Asens, renunció a repetir como cabeza de lista por Barcelona.

Tras las elecciones, y la casualidad que llevó a Puigdemont a tener la llave de la gobernabilidad de España a pesar de su caída electoral, Asens ha vuelto a la primera línea política dejando en el ostracismo a la candidata de Sumar por Barcelona, Aina Vidal, y a la mismísima ministra in pectore y exalcaldesa Ada Colau. El objetivo de Asens y los Comunes no es solo la amnistía, sino también un referéndum de autodeterminación.

Las contradicciones de Junts tampoco son pocas. Trías, la tarde de la elección del nuevo alcalde de Barcelona, al constatar el pacto entre el PSC, Sumar-Comunes y el PP para barrarle el paso a la Alcaldía, dijo la célebre frase «que us bombín a tots» («que os zurzan a todos/que os jodan a todos»), pero ante la posibilidad de que Junts recupere el papel de fuerza influyente que tuvo antaño CiU y sobre todo de desplazar a ERC, ha dejado atrás sus reparos a sentarse con los neocomunistas de Sumar-Comunes.

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