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28 de mayo de 2024

El candidato del PP a la Generalidad de Cataluña, Alejandro Fernández, durante su entrevista con El Debate

El candidato del PP a la Generalidad de Cataluña, Alejandro Fernández, durante su entrevista con El DebatePaula Argüelles

Entrevista al candidato del PP a la Presidencia de Cataluña

Alejandro Fernández: «El PP no debe hablar con Junts porque es un movimiento nacional populista de corte supremacista»

El aspirante 'popular' a liderar el Ejecutivo catalán también ha sostenido durante su entrevista con El Debate que el prófugo Carles Puigdemont «es un espectáculo esperpéntico» y «el síntoma de la decadencia de Cataluña»

Alejandro Fernández (Tarragona, 30 de mayo de 1976), ha sido elegido por el PP para liderar la candidatura del partido en las elecciones catalanas del próximo 12 de mayo. Con una larga trayectoria se presenta como un político sólido e incisivo, cuyo objetivo es acabar con el procés. Durante la entrevista, el dirigente 'popular', que aspira a conseguir un resultado que le permita ser «decisivo» en Cataluña, ha expuesto que «no tiene ninguna utilidad pactar con Illa si Sánchez va a continuar el proceso junto a los separatistas».
–¿Cuáles cree que son las intenciones de Carles Puigdemont diciendo que si no es el próximo presidente de Cataluña se retirará de la política?
–Lo que plantea es una especie de plebiscito mesiánico que demuestra claramente el concepto que tiene de la política. Para él la política es él, luego él y después él. Lleva toda la precampaña convirtiéndola en una especie de reality show sobre su persona; primero diciendo que se mudaba –que cambiaba de domicilio– y ahora hablando sobre sus intenciones y anhelos de jubilación. Puigdemont es un espectáculo esperpéntico, y además es el síntoma de la decadencia de Cataluña. Todo lo que hace, por desgracia, es la muestra de hacia dónde nos ha llevado el proceso.
–¿Qué pretende el separatismo con esa imagen de Puigdemont entrando a Cataluña?
–Una de las cuestiones de las que se nutre el separatismo –aparte de la manipulación de la historia– es el sentimentalismo de la acción política. Es decir, ellos pretenden generar una sensación de épica del oprimido, pero son personas, como muchas veces se lo dije a Quim Torra, que ganan 152.000 € al año. Así ya me gustaría a mí ser oprimido. En realidad son unos espectáculos sentimentales dirigidos a su parroquia.
El candidato del PP a la Generalidad de Cataluña, Alejandro Fernández, durante su entrevista con El Debate

El candidato del PP a la Generalidad de Cataluña, Alejandro Fernández, durante su entrevista con El DebatePaula Argüelles

–El PP ha tratado de mantener conversaciones con Junts durante esta legislatura, algo que usted ha criticado con fuerza. ¿Le han reprochado mucho estas críticas dentro de su partido?
–Efectivamente, hace unos meses, en verano, trasladé mi opinión. Pero creo que lo esencial es que hoy en día la sintonía que tengo con la dirección nacional del partido y con Alberto Núñez Feijóo sobre lo que hay que hacer en Cataluña es total. Por lo tanto, esas discrepancias sobre el asunto concreto de Junts son cosas del pasado; porque es evidente –y el propio Alberto Núñez Feijóo lo trasladó en una entrevista reciente– que no se dan las condiciones para poder hablar con Junts.
–Entonces, ¿cuáles son las razones por las que el PP no debe hablar con la formación que lidera Puigdemont?
–Lo llevo explicando desde hace mucho tiempo. No tenemos delante a la Convergencia de los años 80; que no era ni mucho menos perfecta, porque el nacionalismo nunca lo es. Tampoco tenemos delante a Miquel Roca o a Joaquim Molins. Por ejemplo, yo no comparto la ideología de Roca, pero es uno de los padres de la Constitución, y por tanto son personas que se movían en parámetros civilizados y de respeto a las instituciones democráticas.
Lo que tenemos ahora delante es un movimiento nacional populista, de corte supremacista, profundamente agresivo e identitario; al estilo de lo que se han convertido algunos movimientos como Salvini, Bossi, la ultraderecha en Flandes, etcétera. En consecuencia, son movimientos prácticamente antisistema que no tienen nada que ver con la política de diálogo heredera de la Transición que el Partido Popular práctica.

Los socialistas no son de fiar. Tienes que exigirles hechos

–Teniendo en cuenta cómo ha cambiado la representación del PP en el Parlamento catalán ¿Cuál cree que ha sido el error del PP: ser demasiado conciliador con el nacionalismo o ser demasiado duro con él?
–La razón fundamental por la que decidí quedarme en Cataluña, hacer política en Cataluña, e incluso volver del Congreso –yo estuve en el Congreso de los Diputados entre los años 11 y 15– es que muchos catalanes señalaban que se habían sentido abandonados en algún momento por el conjunto de los partidos constitucionalistas, y por distintos motivos. Incluso en algún momento, cuando había liderazgos sólidos –y no eran de mi partido– se fueron a las primeras de cambio. Por ende, cuando mucha gente dice que en algún momento se sintió abandonada, lo que tienes que hacer es aceptar que eso puede ser cierto y corregirlo.
¿Por qué el Partido Popular se está recuperando en Cataluña? Porque la gente se está sintiendo defendida en sus principios y sus valores. Y eso es en lo que hay que profundizar, porque es lo que nos permitirá seguir creciendo en Cataluña.
–Según ha dado la impresión, había muchas dudas para que su formación le designara el candidato para las elecciones autonómicas. ¿Por qué había esas reticencias?
–No lo sé. Habría que preguntarle a quién dudara. En público no he visto a nadie dudar. Es una cuestión que explico estos días. Las personas, entidades, etcétera, que han salido a defender mi candidatura lo han hecho con luz y taquígrafos y públicamente, cosa que agradezco muchísimo. No he oído ni he leído a nadie. Sí que he leído en los medios que al parecer había gente que no estaba muy conforme con que yo fuera el candidato. Pero claro, como no sé ni siquiera quiénes son, porque no se lo he oído a nadie, no he podido preguntarles. Tendrá que detectar quiénes son y preguntarles por qué.
El candidato del PP a la Generalidad de Cataluña, Alejandro Fernández, en la redacción de El Debate

El candidato del PP a la Generalidad de Cataluña, Alejandro Fernández, en la redacción de El Debate

–Viendo cómo ha evolucionado el alcalde Collboni en Barcelona, ¿se equivocó el PP otorgándole el Ayuntamiento de la Ciudad Condal?
–No. Explico por qué. En primer lugar, cuando tomas una decisión el que finalmente incumple la palabra dada es el responsable, no el que está cumpliendo desde el minuto uno. Aquí es Collboni el que ha traicionado lo que dijo cuando fue investido alcalde de Barcelona.
Segunda cuestión. La decisión que había que tomar –que por cierto fue antes de la amnistía y antes de que Sánchez fuera reelegido presidente de España y empezara con todas las tropelías que está cometiendo– era una decisión compleja, pero para mí no admitía dudas en ese momento. Xavier Trias, a pesar de que haya intentado vender un perfil moderado, días antes de tomar posesión declaró su total y absoluta disposición y pleitesía a Puigdemont y a Waterloo. El PP jamás puede entregar una capital, una de las ciudades más importantes del mundo, a Carles Puigdemont. En ese momento para mí no había ninguna duda. Entre otras cosas porque ya sabemos lo que hacen con las administraciones públicas, las dedican para financiar el proceso. Aunque es evidente que lo que está haciendo Collboni es indignante, en ese momento preciso, la decisión que se tomó fue la correcta.
–Si de usted dependiera que el próximo presidente catalán fuese Illa o Puigdemont, ¿daría sus votos al candidato del PSC?
–Depende de lo que vayan a hacer. Para que sea Illa y continúe con el proceso, como está haciendo Sánchez, me da igual uno que otro. Tengo muy claro que si tengo que hablar con Salvador Illa es porque ha roto con el separatismo. Y exijo hechos, no palabras. De hecho, la experiencia de Barcelona o lo que ocurrió con Patxi López en el País Vasco nos debe servir también para entender que los socialistas no son de fiar, de su palabra no te puedes fiar. Tienes que exigirles hechos. ¿Qué hechos les exigimos nosotros? Que rompan con el separatismo en todos lados, en los ayuntamientos, en las diputaciones, y por supuesto, en los pactos que tiene Sánchez con ellos. Si hacen eso, entonces nos podemos sentar a hablar. Pero mucho me temo que no estamos en ese escenario.
–¿Estaría dispuesto a plantear al señor Illa entrar en un gobierno constitucionalista liderado por el PSC?
–Repito. Primero, si da una suma de esa naturaleza, lo que hay que preguntarse es: ¿para hacer qué? Si luego ese gobierno va a servir para que Sánchez siga pactando el proceso con los separatistas, no tiene ninguna utilidad. Es que es el mismo escenario. Primero, que rompan todos sus acuerdos con el separatismo que está destruyendo España. Y luego, entonces, hablamos. Para hacer lo mismo que está haciendo ahora, no.

La decisión de prohibir las corridas de toros en Cataluña fue una barbaridad que no tiene ningún sentido

–¿Considera que Begoña Gómez debería comparecer en el Senado por el caso PSOE?
–Tengo una cosa muy clara, que considero que he practicado a lo largo de mi trayectoria política. Hay un momento para mí crítico en la historia de España, –en la relación de los medios, la opinión pública con los políticos y la corrupción– que es lo que vivió Rita Barberá. Esa cacería, que, por cierto, lo más trágico de todo es que ella falleciera sin que hubiera quedado claro todavía que era inocente, a mí siempre me ha llevado, por encima de todo, a respetar los tiempos de la Justicia y a no convertir la política en un lodazal. Eso al final acaba perjudicando a todo el mundo.
Con esto soy muy escrupuloso y dejo trabajar a la Justicia. Lo que tengo muy claro es que, a los políticos, eso sí, a los responsables políticos, incluso antes de que la Justicia actúe, sí se les pueden pedir explicaciones. Por eso le he exigido a Salvador Illa explicaciones; porque han aparecido unas informaciones y él se tiene que explicar y no lo ha hecho. Eso sí es mi responsabilidad política.
–Para terminar, ¿las corridas de toros deberían volver a Cataluña?
–Yo creo en la libertad. Y por lo tanto, como creo en la libertad, la decisión de prohibir las corridas de toros en Cataluña tuvo el voto en contra del Partido Popular en su momento, y evidentemente nosotros mantenemos que fue una barbaridad, que no tiene ningún sentido.
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