La guardia de asalto republicanalasegundaguerra.com

Memoria Histórica

La familia de un guardia de asalto pide su rehabilitación y que se anulen todas sus causas

La Guardia de Asalto fue un cuerpo policial de seguridad que se creó durante la II República

La Guardia de Asalto fue un cuerpo policial de seguridad que se creó durante la II República. Al estallar la guerra civil, fueron fundamentales para que fracasara la sublevación. El 27 de diciembre de 1936 se fusionaron con la Guardia Nacional Republicana. Era un cuerpo bien visto por la población. Por eso, muchos militares se afiliaron a los guardias de asalto. El motivo era evitar suspicacias y recelos de las milicias obreras. Es decir, muchos militares afiliados a la república eran mal vistos por estos cuerpos militares, al no considerarlos afines.

Largo Caballero prohibió que esto ocurriera, al haber más oficiales dentro de la Guardia de Asalto que en el ejército. Sobre ellos escribió George Orwell en el libro Homenaje a Cataluña, de 1938:

«Eran unas tropas magníficas, con mucha diferencia las mejores que yo había visto en España [...]. Yo estaba acostumbrado a las andrajosas y mal armadas milicias del frente de Aragón, y no sabía que la República poseyera tropas como aquellas. No sólo eran hombres de unas condiciones físicas excepcionales, sino que lo que más me asombraba eran sus armas».

Dentro de la historia de la Guardia de Asalto hay páginas negras vinculadas a la represión llevada a cabo en Casas Viejas (1933), los hechos de mayo de Barcelona (1937), o la represión a políticos no vinculados al bando nacional, como José Calvo Sotelo, el 13 de julio de 1936. Con lo cual, antes o después, ha sido un cuerpo muy discutido por los suyos y durante el franquismo.

A pesar de ello, después de ochenta años, Luis Lorente Codorniu, hijo de Francesc Lorente, pide que se rehabilite la figura de su padre. Este guardia de asalto quedó inmortalizado por el fotógrafo masón Agustí Centelles. Este fotógrafo valenciano se convirtió en el primer fotoperiodista español, pudiéndosele comparar con Robert Capa.

Ahora su hijo Luis ha pedido al gobierno de Pedro Sánchez que se anule la sentencia que, en 1939, lo condenó a prisión por su lealtad a la República y lo rehabilite como policía. En 1939 lo condenaron en consejo de guerra, en juicio sumarísimo, por auxilio a la rebelión. Lo sentenciaron a 12 años y un día de cárcel.

Francesc Lorente, nacido en Tortosa (Tarragona) en 1910, fue, según la familia, protagonista de una fotografía icónica de Agustín Centelles. La tomó el 19 de julio de 1936, en la calle Diputación de Barcelona. Tres guardias de asalto, parapetados detrás de dos caballos muertos, disparan «supuestamente» a los sublevados. Uno de esos guardias de asalto es Francesc Lorente. Del que sí hay constancia que aparece en la foto es Mariano Vitini, que tenía 28 años.

Francesc LorenteEFE

Pasó la guerra civil en Barcelona, ejerciendo de chófer de funcionarios locales. Según la familia, «se le acusó de trasladar a funcionarios para reclutar a jóvenes para engrosar las listas bolcheviques y que lucharan en el bando republicano. No tenía delitos de sangre y por eso no fue condenado a pena de muerte», según ha comentado su nieto, Daniel Lorente.

Lo detuvieron en mayo de 1939. El Consejo de Guerra tuvo lugar en Tarragona, en agosto de 1939. Estuvo en la prisión de Reus (Tarragona) hasta julio de 1941. Lo excarcelaron por buen comportamiento y, en 1946, Capitanía General le concedió el indulto.

La familia le reclama al gobierno de Pedro Sánchez, a través de la memoria democrática, que se anule el consejo de guerra y que su cargo sea reconocido como policía. También que le asciendan en rango, dando valor a los principios democráticos que defendió en un momento conflictivo.

Según su nieto, al ser condenado Francesc Lorente, sufrieron «las consecuencias de la represión y fueron señalados y menospreciados por su parentesco con una persona que se había limitado a defender la legalidad vigente. Cuando mi abuelo salió de la cárcel lo pasó francamente mal, perdió su condición de guardia de asalto y lo señalaron como rojo».

Durante aquel tiempo, su esposa huyó a Francia. Durante el viaje, el coche en el que viajaba fue atacado por la aviación. Iba con dos de sus hijos. Uno de ellos, como consecuencia del ataque y que el coche acabó en la cuneta, cogió frío y acabó muriendo poco después en Francia. Como comenta su nieto, al volver a España, iba desde Tortosa hasta Alcañiz (Teruel) y, como era guapa e inteligente, dicen que engatusó al jefe de la estación de Alcañiz para que no la detuvieran. Cuando mi abuelo salió de la cárcel, esto llegó a sus oídos y decidió romper la relación con mi abuela. No había divorcio, pero dejaron de convivir poco después de que naciera mi padre.

Al acabar su confinamiento, entró a trabajar como chófer y asistente personal de Damián de Oriol y Amigo de Íbero, III marqués de Santa Coloma. Título nobiliario rehabilitado por Franco en 1952. Fue uno de los principales latifundistas del Delta del Ebro, en cuyos terrenos se fundó Poblenou del Delta. Amigo de los arquitectos y de los constructores que urbanizaron aquella zona pantanosa, donde se construyeron 96 casas. También tuvo muy buena relación con el primer alcalde, José Cervera. Francesc Lorente falleció, a los 78 años, en Tortosa.