Ignacio Araluce, presidente de Foro Nuclear
El sector nuclear busca extender operaciones: diálogos preliminares y petición de alivio fiscal
La sombra del apagón refuerza el papel nuclear en un sistema eléctrico vulnerable
La industria nuclear española se encuentra en un discreto acercamiento con el Ejecutivo para replantear el calendario de cierre escalonado previsto para las siete centrales operativas del país, según reveló Ignacio Araluce, máximo representante de Foro Nuclear, durante un encuentro informativo celebrado este lunes en Barcelona.
«Estamos en una fase de tanteo mutuo donde ninguna parte quiere mostrar completamente sus cartas», explicó Araluce, quien describió la situación actual como un periodo de comunicaciones intensificadas aunque todavía sin negociaciones formales. «Existen indicios positivos de que estas conversaciones puedan prosperar», añadió con cautela.
La cuestión fiscal emerge como punto neurálgico para las compañías propietarias. Actualmente, cada megavatio hora producido soporta aproximadamente 28 euros en gravámenes adicionales a los 40 euros de coste operativo, incluyendo unos 600 millones anuales destinados únicamente a la gestión de residuos radiactivos.
El primer reactor programado para desconectarse en 2027, Almaraz, marca el ritmo de estas conversaciones, que deberían cristalizar idealmente este mismo año. Cualquier modificación requeriría unanimidad entre los propietarios de las instalaciones, complicando aún más el proceso negociador.
Respecto a Cataluña, territorio con tres reactores que suministran el 60% de su producción eléctrica, Araluce expresó especial preocupación. «La dependencia energética catalana es crítica», señaló, subrayando que la comunidad ya presenta un déficit de aproximadamente 6.000 gigavatios hora, generando 37.500 frente a una demanda de 44.000.
Esta situación contrasta significativamente con las proyecciones del plan energético catalán PROENCAT 2050, que contempla la instalación de 1.500 megavatios renovables anuales hasta 2030, cuando históricamente apenas se han conseguido 24 megavatios por año.
Sobre el reciente apagón del 28 de abril, Araluce desmintió que las centrales nucleares hubieran obstaculizado la recuperación del sistema, aclarando que estas instalaciones mantuvieron su operatividad mediante generadores de emergencia hasta la normalización del suministro eléctrico.
El representante sectorial también destacó el precedente establecido por la Comunidad Valenciana al eliminar un tributo autonómico sobre las instalaciones nucleares, medida que considera ejemplar para otras administraciones territoriales involucradas.