Edificio que alberga el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona
Cataluña
Los médicos exigen al gobierno catalán que acabe con la incertidumbre y diga cómo organizará el verano
El PP pide que se haga pública la planificación y refuerce las plantillas
Estamos a las puertas del verano y atravesando una ola de calor y el Departamento de Salud de la Generalitat aún no ha hecho público el plan de verano para planificar la cobertura de las vacaciones del personal sanitario para estos meses y adecuar la actividad asistencial a la demanda.
Es la denuncia que hacen desde Metges de Catalunya, que recuerdan a la consejería que «no puede rehuir su deber» porque es su responsabilidad planificar los refuerzos necesarios para las plantillas en los centros de atención primaria y los hospitales.
En cualquier caso, desde este sindicato recuerdan que no es ninguna situación nueva, porque desde junio de 2021 que el departamento no ha hecho este plan, lo que, a menudo, ha generado «incertidumbre, improvisación» y se han tenido que aplicar medidas «de manera discrecional». Y el resultado ha sido ajustes evidentes en la atención que reciben los pacientes y en el trabajo que llevan a cabo los profesionales sanitarios.
Lo que piden, básicamente, es que la consejería deje claro cuáles son los recursos y refuerzos previstos para los próximos tres meses, así como la programación de cierres de camas y plantas hospitalarias, cambios horarios y reorganizaciones que se producirán en este mismo periodo.
El año pasado, por ejemplo, el hospital más grande de Cataluña, el Vall d’Hebron de Barcelona, cerró 270 camas, o lo que es lo mismo, una cuarta parte del total, y también redujo al mínimo la actividad quirúrgica. Y los CAP también sufrieron las consecuencias de la falta de recursos, porque no se renovaron los contratos del personal temporal, ni se contrató personal para suplir a los que se vayan de vacaciones.
Pero no fue solo el caso del Vall d'Hebron. Otros hospitales cerraron centros satélites. Fue el caso del Clínico, que cerró en agosto la clínica Platón; o el Hospital del Mar, que hizo lo propio con la Esperanza. Y también redujeron su actividad el Josep Trueta de Gerona y el Arnau de Vilanova en Lérida. Es normal que se recorte la actividad en verano, pero el año pasado fue más intensa que en otros años.
El PP pide explicaciones
Desde el PP piden también explicaciones a la consejería. El diputado Hugo Manchón recuerda que, con este silencio, la Generalitat está generando incertidumbre y «preocupación entre el personal». Pero deja claro que, en ningún caso, lo que se puede hacer es «sobrecargar» a los profesionales sanitarios porque esto es una «irresponsabilidad, primero por ellos, que son los que sostienen el sistema de salud, y también por los pacientes».
Manchón denuncia que el sistema de salud catalán tiene muchas necesidades, aunque el gobierno de Illa se apresura para solventarlas, mientras que «se da toda la prisa del mundo para imponer a los profesionales sanitarios que hablen catalán. Eso sí que es una prioridad absoluta, como dicen ellos». Pero lo que no es normal, apunta, es que no tengan la misma prisa para saber cómo se van a cubrir las vacaciones del personal sanitario en verano y qué atención se va a dar.
El diputado del PP Hugo Manchón durante una intervención en el Parlament
Y la situación, precisa el diputado, es «terrible y alarmante». Y recuerda que en Lérida, la lista de espera para la visita de un traumatólogo es de más de un año. «Esta es la realidad de lo que pasa en Cataluña, en la sanidad, y no si un médico te atiende o no te atiende en catalán. Los pacientes quieren que el médico le atienda cuando antes y les da igual la lengua en que lo hagan». Recuerda que este año, y solo para impulsar las medidas que se contemplan en el Pacto Nacional por la Lengua, se van a destinar unos 250 millones de euros que «irían fenomenal para el sistema sanitario».
Y al final, asegura, y tras las denuncias de los sanitarios y que también recoge el PP, actuarán, aunque «como siempre, llegando tarde y mal» algo que es «habitual» en el PSC, porque «no es capaz de aprobar ni unos presupuestos. Es la réplica de Sánchez en Cataluña. Siempre dicen que buscan la manera y dicen que están actuando» pero la realidad es que los profesionales están «preocupados» porque no puede dejar «que cada centro intente organizarse como puede».