El expresidente de la Generalitat, Artur MasEuropa Press

Artur Mas es el expresidente catalán que más dinero público gasta: casi 42.000 euros en 2024

La factura anual de las oficinas presidenciales revela diferencias de hasta 39.000 euros entre el mayor y menor consumo de recursos públicos

La gestión de recursos públicos destinados a los expresidentes de la Generalitat dibuja un mapa de contrastes notable durante el ejercicio 2024, según los datos publicados en el portal de Transparencia de la institución catalana, tal como informa RAC1.

En la cúspide del consumo presupuestario se mantiene Artur Mas, cuya oficina registró un desembolso que rozó los 42.000 euros durante el año pasado. La cifra, aunque representa una reducción de 3.000 euros respecto al período anterior, consolida al expresidente convergente como el que mayor volumen de fondos públicos utiliza para el funcionamiento de su estructura post-presidencial.

El extremo opuesto lo ocupa Carles Puigdemont, quien estableció un récord a la baja con apenas 2.862 euros en gastos anuales. Esta cifra mínima histórica encuentra su explicación en las circunstancias excepcionales que atravesó su equipo: la baja médica prolongada de siete meses de Josep Lluís Alay, responsable de coordinar su oficina, provocó una caída dramática de 15.000 euros en el presupuesto ejecutado.

Gastos intermedios y situaciones especiales

El análisis de las memorias económicas revela comportamientos diversos entre el resto de expresidentes. José Montilla mantuvo una línea de estabilidad con 33.879 euros, registrando variaciones mínimas respecto al ejercicio previo. Por su parte, Quim Torra implementó una política de contención que le permitió recortar aproximadamente 5.000 euros de su partida.

Una situación singular la presenta Pere Aragonès, quien destinó 18.160 euros para poner en marcha su estructura tras abandonar el Palau de la Generalitat, estableciendo así los cimientos de su nueva etapa como expresidente.

El caso de Pasqual Maragall requiere un análisis diferenciado debido a las circunstancias médicas que atraviesa. El Ejecutivo catalán adoptó en 2020 un modelo específico para atender sus necesidades, transfiriéndole directamente la dotación presupuestaria correspondiente dada su condición de paciente de Alzheimer. Durante 2024, Maragall recibió 42.350 euros en concepto de aportación directa, además de 3.670 euros destinados a cubrir las dietas de su equipo de seguridad, totalizando 46.020 euros.

Jordi Pujol permanece fuera de este sistema desde julio de 2014, cuando renunció tanto a su retribución como a los servicios de su oficina tras el escándalo de los fondos familiares no declarados en el extranjero, conocidos como «la deixa» de su abuelo.

El marco presupuestario y sus límites

La arquitectura financiera que sustenta estas oficinas establece un techo máximo de 60.000 euros anuales por cada expresidente, según detalla RAC1. Estos recursos están diseñados para cubrir aspectos como seguridad personal, gastos de desplazamiento, organización de eventos y conferencias, tanto en territorio catalán como en el resto del Estado o en el extranjero.

Los datos revelan que ningún expresidente ha alcanzado el límite máximo disponible, lo que sugiere un uso moderado de los fondos asignados. Sin embargo, estas cifras representan únicamente una parte del coste real de funcionamiento, ya que gastos estructurales como personal, alquiler de espacios, suministros y mantenimiento de las instalaciones corren a cargo directo de la Presidencia de la Generalitat, quedando fuera del cómputo que reflejan las memorias anuales.