La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, y la eurodiputada Irene MonteroJuan Barbosa / Europa Press

Política

El intercambio de insultos por el «racismo» de los Mossos abre otra grieta entre los socios de Sánchez

Podemos eleva el tono contra los nacionalistas a cuenta de la prometida cesión de las competencias en inmigración a Cataluña

La cesión de las competencias de inmigración a Cataluña, que implicaría que los Mossos d’Esquadra asumiesen el control de las fronteras total o parcialmente, es una de las carpetas abiertas entre el Gobierno de Pedro Sánchez y Junts, aún pendiente de materializarse. Es, también, el objeto de una polémica que en las últimas horas ha enfrentado a varios de los socios de Sánchez entre sí, e incluso al PSC de Salvador Illa.

Todo empezó cuando, en una entrevista concedida este fin de semana al diari Ara, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, criticó esta cesión por ser una «política racista» en la que los Mossos asumirían el trabajo de la Policía Nacional, como las «redadas racistas basadas en un perfil étnico». También aseguró que sólo la apoyarían si Junts derogase la Ley de Extranjería.

Sus declaraciones –en las que se ha reafirmado este martes, en una entrevista para TVE– irritaron rápidamente a los partidos nacionalistas, abriendo otra brecha más entre los socios de la coalición de investidura que sostiene a Sánchez. El líder de Junts, Carles Puigdemont, acusó a Belarra el lunes en X de ser una «supremacista española» y de «xenofobia», además de afearle irónicamente que, como ministra, tuvo «un comportamiento ejemplar en Melilla».

Junqueras contra Iglesias

No sólo Junts se enfadó con Podemos por esta polémica: también el presidente de ERC, Oriol Junqueras, entró al trapo. «Antes estas cosas las decían Albert Rivera e Inés Arrimadas», dijo, en referencia a la entrevista original de Belarra. El exvicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias mordió el anzuelo y respondió al líder republicano que Podemos fue a visitarle «a la cárcel», pero que no lo hicieron ni los líderes de Ciudadanos ni «tus nuevos socios del PSOE».

Junqueras devolvió el golpe: «Lo recuerdo. Yo era un preso político y al cabo de poco tú eras vicepresidente de un gobierno presidido por el PSOE. Las cosas cambian, a veces a mejor y a veces a peor. Y que empecéis a sonar como Ciudadanos me parece un cambio a peor». E Iglesias también, instándole a «no faltar al respeto».

La liza no terminó el lunes en los intercambios entre líderes de Podemos, Junts y ERC, sino que poco después se involucró en la polémica el gobierno catalán de Salvador Illa. En declaraciones a TV3, la consejera de Interior, Núria Parlon, exigió a Belarra que pida disculpas por «incitar a delitos de odio» contra los Mossos d'Esquadra.

El propio Illa aseguró, durante la firma del convenio para ceder al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) el uso indefinido de la Escuela Judicial de Barcelona, que no permitirá que se ponga en duda la capacidad como servidores públicos de los Mossos d'Esquadra como la policía de Cataluña: «Servidores públicos como los Mossos no deben ser puestos en duda ni lo vamos a permitir».

Preguntada este martes en TVE por esta reacción de Illa, Belarra se ha ratificado en sus declaraciones, y ha contraatacado: «Lo que estoy poniendo es una realidad encima de la mesa, que el señor Illa no conoce su país, no conoce la realidad que gobierna». Para Belarra, Illa está «demasiado encastillado en la Generalitat» e ignora el «racismo institucional» que se vive, dice, en España y Cataluña.