Campamento de una persona sin hogar en el barrio de Sant Antoni
Cataluña
Suciedad, trapicheos, drogas e inseguridad: la degradación del barrio de Sant Antoni de Barcelona
Los vecinos denuncian la pasividad del alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. Aseguran que desde que accedió al cargo, la situación ha ido a peor
Hay jeringuillas por el suelo, se trapichea con droga, se vende pescado en la calle sin ningún tipo de control sanitario o se utiliza como camping improvisado. Son las quejas de los vecinos del barrio de Sant Antoni de Barcelona que denuncian la dejadez y el abandono total en el que se encuentra la zona, y sobre todo en calles como Marqués de Campo Sagrado, Comte Borrell o Aldana. Y todo a ido a peor desde que gobierno el actual alcalde, el socialista Jaume Collboni. Y todo esto está pasando prácticamente al lado del centro de la ciudad.
En esto ha quedado la superilla impulsada por la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que consiguió que haya menos tráfico en la zona, sí, pero también que se haya ganado más espacio para que allí se «pueda instalar cualquier tipo de asentamiento» o se «aproveche cualquier rincón para trapicheos, o que los borrachos se apropien de los bancos y están allí todo el día bebiendo y bebiendo». Es la denuncia que hace Juan, que pide al Ayuntamiento que intervenga de una vez por todas y acabe con ese «calvario».
Hay incivismo, inseguridad y también falta de limpieza. Y el Ayuntamiento lo sabe, porque los vecinos no dejan de denunciar la situación; y también lo hace la oposición. Es el caso del Partido Popular y de su consejera de distrito, Sonia Devesa, que en el pleno de este mes de julio presentó un ruego para que se incremente la presencia policial en la zona, con más patrullaje a pie; que se sancione administrativamente a los consumidores de sustancias estupefacientes y de alcohol en la vía pública; que se incremente la dotación de personal de los Servicios Sociales para mejorar la asistencia a las personas sin hogar que se encuentran en Sant Antoni; que se haga un seguimiento de estas personas y que se incrementen las brigadas de limpieza.
Y no es la primera vez que ha presentado una propuesta así, pero no le han hecho caso, teniendo en cuenta que la situación va a peor. En el texto de la iniciativa se dibuja un panorama desolador. Se describe cómo personas con problemas de adicciones consumen en la calle hasta que se quedan tirados en el suelo, «incluso a poca distancia de centros escolares». Y si hay consumo, hay venta de drogas, que se «guardan escondidas en las jardineras de la zona»; pero también se producen peleas y se amenaza a los vecinos, que han presentado denuncias ante los Mossos de Esquadra por agresiones.
También ha aumentado el número de personas que duermen en la calle, y muchas de ellas sufren enfermedades mentales, pero no siguen ningún tipo de tratamiento o de seguimiento. Y el barrio está sucio, «con papeleras completamente desbordadas, latas de bebidas alcohólicas en el suelo» y con ratas y cucarachas campando a sus anchas.
Y son los vecinos los que documentan su día a día. Lo hacen a menudo en cuentas anónimas en las redes sociales y describen el día a día del barrio, con mensajes como: «camping caravaning Sant Antoni. Seis de la tarde. Amplias parcelas» y se acompaña con una fotografía de una tienda de campaña en mitad del barrio; o «Las 13:25 h de un miércoles 23 de julio de 2025 y Borrell con Campo Sagrado está lleno de jeringuillas, suciedad y chusma».
También se quejan de que miembros del equipo municipal, si visitan el barrio, no vayan a la zona más degradada «para evitar encontrarse con lo que convivimos cada día los vecinos: jeringas, campamentos, suciedad, robos, alcohólicos, excrementos y malos olores diarios».