Esther Garcia Navarro, autora de "El libro de las 16 personalidades»Arpa editores

Esther García: «El autoconocimiento es esencial para prevenir problemas como la depresión o la ansiedad»

La doctora en Ciencias de la Educación Esther García Navarro presenta su nuevo libro sobre los 16 tipos de personalidad basado en el modelo Myers-Briggs adaptado al bienestar emocional

Esther García Navarro, doctora en Ciencias de la Educación por la Universidad de Barcelona y especialista en inteligencia emocional formada en Yale, acaba de publicar «16 Personalidades», un libro que adapta el célebre modelo de Myers-Briggs para ayudar a las personas a mejorar su bienestar emocional y sus relaciones interpersonales. La obra, que agrupa los tipos de personalidad en cuatro grandes estilos —empáticos, espontáneos, leales y curiosos—, incluye estrategias prácticas específicas para cada perfil y se distingue por su enfoque en el desarrollo emocional personal.

— ¿Qué te motivó a escribir este libro sobre los 16 tipos de personalidad en este momento particular?

— El libro es fruto de mi experiencia profesional. Durante los años que llevo acompañando y formando a muchos equipos de trabajo, me he ido dando cuenta de cómo muchos conflictos interpersonales se producían por problemas de comunicación y, sobre todo, por una falta de entendimiento, de conexión y de comprensión entre las personas. Entonces descubrí este modelo y se me abrió el mundo, porque vi que podía ser un espejo donde las personas nos reflejamos en características que son nuestras y que también podemos ver las de los otros, y esto facilita al final el entendimiento, la comunicación, la comprensión y la calidad de la convivencia.

Estamos en una época en que el estrés y la ansiedad son protagonistas en nuestras vidas.

— ¿Cómo puede ayudarnos conocer nuestro tipo de personalidad a gestionar mejor nuestras emociones?

— En realidad, el libro es una puerta al autoconocimiento. El libro pretende ser un inicio al camino de conocerse a uno mismo. En la medida en que yo voy descubriendo, voy viendo cuáles son las diferentes personalidades, puedo reconocerme en alguna de ellas. Y esto me permite saber quién soy, y saber quién soy significa saber qué me gusta, cómo me siento, por qué tomo determinadas decisiones, por qué determinados comportamientos de otras personas me afectan.

Conectar con quien soy, cómo me siento, con lo que quiero en la vida, es esencial para poder prevenir problemas como la depresión o la ansiedad. Esto no significa que sea una receta mágica —recetas mágicas no las hay—, pero sí sabemos que el hecho de poder detectar cuáles son mis cualidades, cuáles son mis fortalezas, cuáles son mis áreas de mejora, qué es aquello que de alguna forma habla de mí a nivel emocional en un momento determinado, el hecho de estar conectada conmigo misma hace que antes pueda detectar, por ejemplo, si estoy sufriendo un estrés excesivo.

— ¿Qué te atrajo del modelo Myers-Briggs frente a otros sistemas como el eneagrama?

— Cada modelo tiene sus puntos fuertes y sus áreas de mejora, no hay ningún modelo perfecto. Uno tiene que encontrar ese modelo que le sea útil, en el que se identifique. De entrada, a mí este modelo me atrajo porque es un modelo definido por una madre y una hija, Katherine Briggs e Isabel Myers, muy inquietas y curiosas las dos y apasionadas por temas de psicología y personalidad, muy fans de Carl Jung.

Me atrajo mucho cómo una hija, sin una formación básica de psicología pero sí con formación universitaria, siguieron esta inquietud y curiosidad suya y fueron capaces de definir estas 16 personalidades basándose en una idea de Jung de base. Lo que tiene de particular es que en el libro yo agarro estos 16 modelos de personalidades y los llevo a mi terreno. Me dedico a la inteligencia emocional y al bienestar, y lo que hago es que, aparte de hacer una descripción de las 16 personalidades, detallo cuáles son las fortalezas y áreas de mejora desde el punto de vista emocional de cada personalidad.

— Estructuras las 16 personalidades en 4 grandes grupos: empáticos, espontáneos, leales y curiosos. ¿Puedes explicarnos sus características principales?

— Estos cuatro grupos surgen de combinar cuatro pares de preferencias opuestas: extroversión-introversión, sensación-intuición, pensamiento-sentimiento, y juicio-percepción.

Los empáticos son sensibles, creativos, idealistas. Se identifican porque les preocupa y les motiva el bienestar de las otras personas. Son personas que les mueve querer mejorar la vida de los otros. Aquí encontramos, por ejemplo, al revolucionario, que es entusiasta, creativo, idealista, que quiere ir más allá de lo establecido para generar cambios positivos.

Los espontáneos disfrutan del presente, captan la información a través de los sentidos, son flexibles y se sienten superincómodos con los planes. Si todo se convierte en rutina, tienen que hacer un esfuerzo porque se pueden desmotivar fácilmente. Aquí encontramos al espíritu libre, que es aquel que ama la libertad de sentirse independiente al 100%.

Los leales se caracterizan por ser estructurados, organizados, prácticos, personas muy comprometidas, muy responsables, que no les gusta el caos ni la improvisación. Buscan la certeza, la seguridad, la jerarquía, y lo que quieren es ser prácticos.

Los curiosos son personas más analíticas, que toman decisiones más con la cabeza que con el corazón, son exploradores, inquietos, curiosos. Aquí encontramos, por ejemplo, a los inventores, que de la nada pueden crear una nueva teoría, o los visionarios, que son arquitectos de innovaciones que transforman y se anticipan a los otros.

¿Cuáles son los errores más comunes que comete la gente al intentar clasificarse en un tipo de personalidad?

— Más que errores, te invitaría a que si realmente te quieres conocer un poco más, lo hagas desde una mente absolutamente abierta, permitiéndote el descubrimiento e intentando dejar de lado aquellas creencias o expectativas que ya tienes formadas sobre ti. Con una mente curiosa y casi de página en blanco.

Que te permitas descubrirte un poco más, que te permitas ver también tus luces y hacerlas tuyas, acogerlas, porque a veces nos cuesta ver esa cualidad, esa fortaleza. Y después, también esos puntos de mejora, aceptar nuestras sombras, que es un término que utilizaba Jung. Hablaba del proceso de individuación, que es un proceso de desarrollo global en el que la persona es capaz de crecer como persona a nivel de personalidad porque integra y reconoce sus luces y sus sombras.

— ¿Corremos el riesgo de encasillarnos solo en un tipo de personalidad?

— Yo miraría las personalidades como un mapa. El libro pretende ser un poco esto, un mapa donde situarte, donde ver dónde están situadas las diferentes personalidades y dónde más o menos te situarías tú. No pasa nada por identificarte con unas características de un tipo de personalidad y ver alguna que resuena en algún otro. No pretende ser un corsé, sino que pretende ser una pista al autoconocimiento. ¿Qué es aquello que resuena en ti? ¿Qué es aquello que realmente reconoces? Esta es la idea, darte una pista al autoconocimiento sin que eso te atrape, sino que te permita crecer, te permita avanzar.

— Tu libro incluye dinámicas prácticas. ¿Puedes darnos algún ejemplo de cómo una persona puede utilizar este conocimiento en su día a día?

— Por ejemplo, una de las dinámicas está pensada para aprender a conectar mejor con cómo nos sentimos. Esta es una base esencial para conocernos a nosotros mismos, para identificar en qué situaciones sentimos determinadas emociones y por qué. Esto nos da pistas enormes de cara a cómo yo a veces reacciono sin pensar a determinadas situaciones por mi respuesta emocional.

Después, por ejemplo, hay otra que aporta recursos para aprender a poner límites. Esto pasa mucho con los perfiles empáticos, que están muy pendientes del bienestar de los otros y se descuidan a veces del propio bienestar, se descuidan de sus prioridades y de sus necesidades. Es un grupo de personalidades que necesita aprender a poner límites, y hay una de las estrategias que se dedica a esto, a darte tus necesidades, cuáles son las de los otros y dónde pones el límite, dónde encuentras este equilibrio entre tú y los otros.

— También conduces el podcast «El miedo como camino». ¿Qué conexión ves entre el miedo y el autoconocimiento de la personalidad?

— Hay mucha conexión. Las personas muchas veces tenemos miedo a conocernos a nosotras mismas, a conectar con nosotras mismas, porque es verdad que a veces lo que descubrimos quizás no nos gusta o no sabemos cómo abordarlo. El miedo es una de las grandes emociones que tiene más impacto en nuestra vida.

Si yo tengo miedo a descubrir sobre mí misma, difícilmente conectaré con quien soy. Entonces, de alguna forma, hay que transitar este miedo. A mí me gusta más hablar de transitar este miedo o de darse cuenta de este miedo y hacer algo con él que no vencer el miedo, porque no es que nos tengamos que vencer, sino que tenemos que aprender a darnos cuenta de qué es lo que me da miedo de descubrir sobre mí misma.

La realidad es que no nos han enseñado a descubrirnos.

Hacemos todo un trayecto académico, nos sacamos títulos, carreras, aprendemos profesiones... Y muchas veces incluso nos presentamos desde estos títulos que tenemos, pero no tanto desde la persona que somos. El autodescubrimiento es un proceso muy interesante, muy necesario de cara al bienestar, pero es normal que pueda dar miedo.

— ¿Por qué decidiste escribir un libro y cómo fue el proceso de escritura?

— Es un libro que inicialmente yo no buscaba escribir, sinceramente. Fue una casualidad o una serie de casualidades que me vinieron en un momento determinado y que decidí acoger y darles forma. Cuando decidí escribir este libro, alguien me preguntó por qué quería escribirlo, y mi respuesta fue: «Creo que puedo aprender si escribo este libro».

El proceso de escritura de este libro me ha hecho aprender otros aspectos sobre mí y descubrir también otros miedos sobre mí que quizás no había visto en otros proyectos. Ha sido también para mí un proceso de crecimiento personal y profesional porque me ha ayudado a ponerme en un lugar donde no me había puesto nunca.

Este libro representa dar un paso de salir un poco más de este mundo académico, de llegar a más personas, y esto me motiva muchísimo porque conozco a la gente y a mí esto me gusta mucho. Siempre ha sido esa espinita que me ha movido a decir: yo quiero trabajar para ayudar a la mayoría de personas de este mundo, que todo el mundo nos entienda, para dar herramientas a todo el mundo.

— ¿Dónde se puede encontrar el libro?

— El libro está disponible en Amazon, Casa del Libro, El Corte Inglés, estas como las grandes distribuidoras. Y después, en librerías de diferentes ciudades me han enviado fotografías de lugares muy diferentes.