El exconsejero de Economía catalán Jaume Giró, en una imagen de archivo
Cataluña
El exconsejero Jaume Giró deja Junts por discrepancias con Puigdemont
Asegura que no comparte «las orientaciones actuales» del partido
Jaume Giró, exconsejero de Economía de la Generalitat y figura destacada de Junts, ha anunciado esta mañana su renuncia al escaño en el Parlament y a sus cargos en la ejecutiva nacional del partido. En un comunicado, Giró califica su decisión como «difícil, pero serena y madurada», y la justifica por discrepancias irreconciliables con las «orientaciones actuales» de Junts, además de una sensación de desencanto con la política táctica que, a su juicio, prioriza los intereses partidistas sobre los del «país».
Giró, de 61 años, comunicó ayer su determinación al presidente de Junts, Carles Puigdemont, y al secretario general, Jordi Turull. «No estoy en condiciones de dar al partido lo que espera de mí, ni las orientaciones actuales del partido coinciden con mi manera de entender la situación actual que vive Cataluña ni con la política que creo que conviene y necesita el país», asegura en el comunicado, en el que también subraya que su decisión responde a un «sentimiento personal» que no puede ignorar.
Desde las elecciones catalanas de 2024, Giró ocupaba un escaño en el Parlament, donde presidía la comisión de Empresa, y formaba parte de la ejecutiva de Junts como vocal, un cargo al que accedió en el congreso de 2022 como el miembro más votado. Sin embargo, su visión de la política, más pragmática y menos enfocada en estrategias partidistas, chocó con la línea actual del partido, que percibe como excesivamente táctica.
«Cataluña vive en una encrucijada decisiva, mientras que la política es demasiado a menudo excesivamente táctica. Se priorizan los intereses de partido por encima de los de país», lamenta en el texto, dejando entrever su frustración con la polarización y la falta de colaboración entre las fuerzas políticas catalanas.
Giró asegura que su salida no implica una renuncia a su compromiso con Cataluña:«mi vocación de servicio sigue intacta», ha dejado claro. Sin embargo, su sensación de no estar a la altura de sus propias exigencias personales lo llevó a dar un paso al lado: «No he estado nunca para calentar la silla».
En su despedida, Giró expresó un profundo agradecimiento a sus compañeros de partido, a los trabajadores del Parlament y, especialmente, a los diputados, militantes y responsables municipales de Junts, por haberle permitido vivir una etapa «intensa y enriquecedora».
Su renuncia, que podría incluir también su baja como militante en las próximas semanas, supone una pérdida significativa para Junts, que ve cómo una de sus voces más pragmáticas y con mayor experiencia en la gestión abandona la primera línea.
Trayectoria
Nacido en Badalona en 1964, Jaume Giró forjó una sólida carrera en el mundo empresarial antes de dar el salto a la política. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra y diplomado en Administración y Dirección de Empresas por Esade, Giró ocupó cargos de alto nivel en empresas como Gas Natural (hoy Naturgy), Repsol y, especialmente, en la Fundación Bancaria La Caixa, donde fue director general entre 2014 y 2019.
Durante su etapa en La Caixa, gestionó la obra social de la entidad y se posicionó en contra del traslado de la sede social fuera de Cataluña tras el referéndum del 1-O de 2017, una postura que reflejaba su compromiso soberanista.
Tras dejar La Caixa en 2019 por discrepancias con el presidente Isidro Fainé, Giró fundó su propia consultoría en Barcelona y se unió brevemente a la candidatura de Joan Laporta para la presidencia del FC Barcelona, aunque renunció al cargo de vicepresidente económico antes de asumir el puesto.
Su entrada en la política en mayo de 2021 fue, según sus propias palabras, «inesperada». A propuesta de Jordi Sánchez, entonces secretario general de Junts, asumió la Consejería de Economía y Hacienda en el gobierno de Pere Aragonès, un rol que desempeñó hasta octubre de 2022, cuando Junts abandonó el ejecutivo por tensiones con ERC.
Una decisión que, por cierto, no compartía Giró. Y, de hecho, lideró una corriente interna que abogaba por permanecer en el ejecutivo. Esta postura crítica con la estrategia de Puigdemont, centrada en tensionar las relaciones con el Estado, ya anticipaba las discrepancias que ahora lo han llevado a dar un paso atrás.