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Cataluña

El nivel «desproporcionado» de catalán que se pide en Batea o Alella: B1 para ser operario de mantenimiento o de limpieza

Convivencia Cívica Catalana ha presentado un recurso contra las bases del concurso público por este requisito

El Ayuntamiento de Alella (Barcelona) ha publicado las bases para el proceso de selección de dos operarios de mantenimiento. No se les pide ningún tipo de estudios, pero sí que tengan un nivel B1 de catalán acreditado. Si no es así, deberán pasar una prueba.

En el caso del Ayuntamiento de Batea (Tarragona), lo que se pide, para formar parte de la bolsa de trabajo del consistorio, es un peón de brigada municipal y una persona de limpieza. Tampoco se requiere ningún título, pero sí el B1 de catalán. En este caso, ni siquiera se ofrece pasar una prueba para acreditar ese nivel. Es decir, no se pueden presentar aquellas personas que no tengan esa acreditación.

Por este motivo, Convivencia Cívica Catalana (CCC) ya ha presentado recurso contra ambas convocatorias, contra las bases reguladoras, al entender que son discriminatorias por razón de lengua y porque se requiere un nivel de catalán que es desproporcionado, teniendo en cuenta el puesto de trabajo que se oferta.

Alella

En el caso de Alella, cuyo alcalde es el republicano Marc Almendro, se ofertan dos plazas como operario para que lleven a cabo tareas de mantenimiento de las instalaciones y equipamientos municipales de la vía pública; cargas y descargas o traslado de material y limpieza de obras; comunicar los desperfectos que se puedan producir; o llevar a cabo trabajos de mantenimiento de maquinaria, vehículos y herramientas, entre otras cuestiones.

Pues bien, en la convocatoria se deja claro que «no se exige estar en posesión de ninguna de las titulaciones previstas en el sistema educativo». Pero eso sí, sí se pide «acreditar conocimientos de lengua catalana equivalentes al nivel elemental de catalán (certificado B1)». Y si no se tiene esa acreditación documental, hay que pasar una prueba.

Para Ángel Escolano, presidente de Convivencia Cívica Catalana, se trata de una actuación que atenta «gravemente» contra el Derecho Fundamental a la Igualdad reconocido en el artículo 14 de la Constitución.

Además, tal y como se recoge en el recurso presentado por la entidad, se trata de un requisito «desproporcionado» porque, según la normativa vigente, se tiene que acreditar conocimientos de catalán de nivel A Básico y en ningún caso de nivel B1 Elemental, que es lo que exige la convocatoria.

Y por todo ello, se está «impidiendo que cualquier ciudadano español que no haya estudiado en Cataluña y que no tenga el nivel de conocimiento de catalán exigido pueda participar en el proceso selectivo y sea excluido del mismo sin una justificación objetiva y razonable». En definitiva, se trata de una «clara discriminación por motivos de lengua».

Batea

En el caso de Batea, lo que se busca es un peón de brigada municipal y personal de limpieza de inmuebles de titularidad municipal para formar parte de una bolsa de trabajo. Y también se deja claro que, para participar en las pruebas, «no se exige estar en posesión de ninguna de las titulaciones previstas en el sistema educativo».

Pero, en este caso, se establece «como requisito excluyente», según Convivencia Cívica Catalana, que hay que acreditar el B1. Y si no dispone del documento pertinente, no ofrece ni siquiera la posibilidad de llevar a cabo una prueba.

En su recurso, la entidad utiliza los mismos argumentos. Se pide un nivel desproporcionado que «no guarda relación con el trabajo a desempeñar» y, además, «se impone como requisito excluyente para participar en la convocatoria acreditar un Nivel B1 (elemental) de catalán».

Por todo ello, considera CCC que se atenta contra el Derecho Fundamental a la igualdad en el acceso a la Función Pública, «por limitar el acceso a las plazas ofertadas de todo aquel que no acredite un nivel de conocimiento de catalán determinado».