El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, interviene durante la Fiesta de la Rosa del PSCEuropa Press

Sánchez carga contra Aznar y acusa a la derecha de «no parar de insultar»: «Siguen en la oposición y con el mismo discurso»

Además, ha defendido la quita de la deuda y ha criticado la gestión de Madrid con los fondos públicos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha cargado duramente contra el expresidente José María Aznar por sus palabras sobre la situación de España y el conflicto en Gaza. Además, el líder del Ejecutivo ha acusado a la oposición de PP y Vox de «no parar de insultar». Para Sánchez la derecha esta basada «en el agravio y la crispación» y ha replicado que mientras ellos «no paran insultar, nosotros vamos a gobernar, que es lo que quiere la gente.

El presidente del Gobierno no ha dudado en recordar al expresidente popular como «ese hombre que veía armas de destrucción masiva donde no las había» y al que ha exigido «disculpas por el 11 de marzo».

Sánchez ha recalcado en varias ocasiones la tesis de que «la derecha carece de proyecto y vive instalada en el insulto y la deslegitimación de las instituciones». «Dicen que venían a ganar a Sánchez, no a insultar, pero siguen en la oposición instalados en lo mismo: insultar», ha insistido Pedro Sánchez.

La primera parte de su intervención se ha centrado en poner en valor el liderazgo del primer secretario del PSC, Salvador Illa. Sánchez le ha atribuido el «extraordinario momento» que atraviesa Cataluña, asegurando que gobierna «con empatía y visión de país, pensando en grande y cuidando lo cercano».

El presidente también ha celebrado gestos como el viaje del alcalde de Gavà a Gaza coincidiendo con el Día Internacional de la Paz, que, en su opinión, han reflejado la sensibilidad socialista hacia los conflictos internacionales.

Pedro Sánchez junto con Salvador IllaEuropa Press

«Nosotros no nos escondemos ni nos callamos; nos comprometemos con la paz y la defensa de los derechos humanos», ha dicho, defendiendo la política exterior del Gobierno frente a quienes la han acusado de oportunismo.

Nuevamente, Sánchez ha vuelto a sacar el conflicto de Israel y ha comentado que España ha sido uno de los primeros países en condenar los atentados de Hamás, pero ha acusado a la derecha de no atreverse a condenar «el genocidio de Netanyahu».

Para el presidente, la defensa de Palestina «no va de ideología, sino de humanidad y de paz», y ha denunciado que el PP critique esa posición solo para desgastar al Gobierno. «Esto de defender a Gaza va de humanidad», ha remachado, vinculando el compromiso internacional con los valores del socialismo.

Pedro Sánchez junto con Salvador IllaEuropa Press

Críticas a Madrid por la gestión

El eje central de su intervención se ha situado en la denuncia de lo que considera una oposición «destructiva». Sánchez ha recordado cómo el exministro Cristóbal Montoro, en tiempos de Zapatero, llegó a decir aquello de «que caiga España, que ya la levantaremos nosotros», y ha acusado al PP de mantener esa misma estrategia en la actualidad.

En este sentido, ha cargado directamente contra José María Aznar, a quien ha acusado de no soportar estar fuera del poder y de marcar la agenda de Feijóo. «De él no esperamos lecciones, sino disculpas. El futuro del PP lo marcan las tres 'A's: Aznar, Ayuso y Abascal.», ha ironizado Sánchez.

Sánchez también ha defendido la necesidad de reforzar el estado del bienestar, en línea con la gestión de Illa en Cataluña. Ha subrayado que la financiación autonómica no puede verse como una lucha partidista, sino como la garantía de los servicios públicos.

Así, el presidente del Gobierno ha afirmado que «con mayorías absolutas como la de Rajoy no se hizo nada. Ahora toca reforzar la financiación autonómica, y será buena para Cataluña y para el resto de España».

Asimismo, ha sido especialmente crítico con la Comunidad de Madrid, a la que ha acusado de haber recibido en siete años 45.000 millones más que en tiempos de Rajoy, pero destinar solo el 45 % a servicios públicos. «El resto se lo ha dado a los ricos con regalos fiscales. En Andalucía pasa lo mismo», ha denunciado Sánchez.

«Hasta el 2027 y más allá»

El presidente ha concluido su intervención con un mensaje de confianza en el futuro del socialismo. «Nos queda mucha faena por delante, hasta 2027 y más allá. Llevamos tantas legislaturas como presidentes del PP, y en el 27 habrá un gobierno progresista», ha remarcado.

Frente a la «antipolítica» de PP y Vox, ha defendido el papel de España como «faro de gobiernos progresistas en Europa» y ha asegurado que estos años de socialismo «le sientan muy bien al país». «El permiso para gobernar no me lo dan las clases altas, me lo da el pueblo», ha señalado Sánchez.