El president de la Generalitat, Salvador Illa, en una imagen de archivo reciente
Cupo catalán
Illa gastará 640.000 euros en becas para la hacienda catalana mientras sigue en el aire la aplicación del cupo
La Generalitat anuncia 50 becas para aspirantes a opositar a la Agencia Tributaria de Cataluña
La Generalitat de Cataluña abrirá este viernes la convocatoria de 50 becas para facilitar la formación de los aspirantes a las oposiciones de la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC), a través del turno libre. Según un comunicado enviado por el gobierno catalán este jueves, los interesados tienen tiempo hasta el 16 de octubre para presentar la solicitud.
Esta primera edición de las becas cuenta con un presupuesto de 639.360 euros. Del medio centenar de becas totales, 20 están destinadas a los aspirantes al Cuerpo Superior de Inspectores Tributarios, 15 irán para el Cuerpo Superior de Técnicos Tributarios y otras 15 se reservan para el Cuerpo Técnico de Gestores Tributarios.
El importe de cada beca es de 1.184 euros mensuales y la duración será de ocho meses para los gestores tributarios y de doce meses para los inspectores y técnicos tributarios. Tres de las becas, preferentemente una por cada cuerpo, se reservan para personas que acrediten un grado de discapacidad igual o superior al 33%.
El cupo catalán
El anuncio de estas 50 becas forma parte del proceso en el que está sumida la ATC para engordar su plantilla y fortalecerse de cara a la asunción de la «financiación singular» para Cataluña pactada entre el PSOE y ERC. La hacienda catalana tiene hoy en día apenas 830 trabajadores, frente a los 4.400 que posee la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) en la comunidad.
Esta imposibilidad material por asumir la gestión del ‘cupo catalán’ –que sigue en el aire, pendiente de las modificaciones legales que deben pasar por el Congreso antes de aplicarse– llevó a Illa a presentar justo antes de las vacaciones de verano un calendario que desmentía la fecha inicial. El pacto con ERC preveía empezar a gestionar íntegramente el IRPF en 2026, pero Illa lo ha pospuesto, al menos, hasta 2028.